El precio de la carne bovina volvió a acelerar con fuerza en diciembre de 2025. Según el último Monitor de Precios del CEPA, los cortes vacunos registraron un aumento promedio del 11,2% mensual, muy por encima de la inflación estimada para el mismo período (2,3%). En términos interanuales, la suba alcanza el 69,9%, es decir, 39 puntos porcentuales más que el aumento general de precios de la economía.
Si se toma como referencia noviembre de 2023, último mes de Alberto Fernández, el incremento acumulado es todavía más contundente: los precios en mostrador de la carne vacuna aumentaron 330,1%, superando ampliamente al nivel general de precios, que creció 257,5% en el mismo lapso. La tendencia, que había mostrado cierta moderación entre junio y septiembre de 2025, se revirtió con claridad en el último trimestre del año.
En diciembre, los mayores aumentos se concentraron en los cortes intermedios, con una suba promedio del 11,4%, seguidos por los cortes caros (11,2%) y los económicos (9,2%). Entre los cortes más consumidos, el asado lideró los incrementos con un 14,4%, seguido por el matambre (13,9%), el vacío (13,5%) y el bife ancho (12,6%). El pollo, principal sustituto en el consumo hogareño, aumentó apenas 1,2% en el mes.
Menos consumo, salarios retrasados y señales desde el sector
El fuerte aumento de precios se da en un contexto de consumo interno deprimido. De acuerdo con datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA), el consumo per cápita de carne bovina promedió 48,3 kilos anuales a noviembre de 2025. Aunque representa una mejora interanual del 2,3%, se mantiene 9,4% por debajo del nivel de 2023.
El informe del CEPA vincula esta caída con el deterioro del poder adquisitivo. Los salarios registrados del sector privado se ubican 0,9 puntos por debajo de noviembre de 2023, mientras que en el sector público la pérdida acumulada alcanza el 14,4%. Esta dinámica explica el desplazamiento del consumo hacia carnes más económicas: en 2024, por primera vez, el consumo de carne aviar superó al de carne vacuna.
En paralelo, el sector muestra tensiones adicionales. Tras un récord exportador en 2024, las ventas externas de carne cayeron 9,1% en 2025, principalmente por la menor demanda china. A esto se suma la reciente habilitación para exportar ganado en pie, una medida que, según advierte el CEPA, podría reducir la oferta interna y presionar aún más sobre los precios en el mercado doméstico.

