A solo 13 días del debut de la Selección Argentina en el Mundial, Argelia dejó una señal que en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni seguramente observaron con atención. El conjunto africano dio el gran batacazo de la fecha FIFA al derrotar 1-0 como visitante a Selección de fútbol de los Países Bajos en Rotterdam, en un amistoso internacional que sirvió como medida real de su potencial.
Más allá del resultado, el triunfo dejó una conclusión clara: Argentina no tendrá un debut sencillo. Argelia mostró personalidad, orden táctico y una idea de juego bien marcada frente a una selección neerlandesa que aparece en el lote de candidatos al título.
El único gol del partido llegó sobre el final con un verdadero golazo desde afuera del área, una muestra del atrevimiento de un equipo que nunca se sintió inferior. Pero el impacto no pasó solamente por el resultado: durante varios pasajes del encuentro, Argelia logró competir de igual a igual y dejó buenas sensaciones tanto en defensa como en ataque.
Para Scaloni y su cuerpo técnico, el amistoso dejó material importante para analizar. Porque si bien Argelia no tiene el peso histórico de otras selecciones, cuenta con futbolistas veloces, intensidad para presionar y una estructura colectiva que se sostiene prácticamente de memoria.
También quedaron expuestas algunas debilidades que Argentina podría aprovechar, sobre todo cuando Países Bajos logró mover rápido la pelota y atacar los espacios. Sin embargo, el mensaje principal fue otro: el campeón del mundo no podrá relajarse en el estreno.
La victoria de Argelia no solo sorprendió en Europa, sino que además modificó la mirada previa sobre el grupo de Argentina. Lo que parecía un debut accesible empieza a tomar otro color tras este golpe inesperado en Rotterdam.

