El verano comienza este sábado. Como cada año, Mar del Plata y la costa bonaerense ya se relamen para recibir a los turistas que buscan disfrutar de sus playas y su gastronomía. Sin embargo, un tuit que muestra la carta de un restaurante en un balneario marplatense encendió un debate en redes sociales. ¿El motivo? El precio de una porción de rabas, que asciende a $24.000.
Las rabas, aros de calamar rebozados y fritos, son un clásico de las ciudades portuarias argentinas, pero en Mar del Plata alcanzan el estatus de ‘plato estrella’. Consumirlas es casi un ritual: recién fritas, crujientes, con unas gotas de limón.
Pero este ritual, que nunca fue del todo económico debido a la laboriosa preparación del calamar y al alto costo de la materia prima, parece haberse transformado en un lujo.
El tuit, que no especificaba el peso exacto de la porción, desató especulaciones. Algunos usuarios compararon el precio con el valor del kilo de calamar en Buenos Aires, que oscila entre $14.000 y $22.000.
Otros apuntaron que una porción rara vez alcanza un kilo, generando preguntas sobre si el precio corresponde a una porción generosa para dos personas o apenas a un plato individual.
RABAS: MAR DEL PLATA VERSUS ESPAÑA
La polémica fue más allá de las rabas. Un usuario mostró un plato enorme de pescados y mariscos fritos en España que costaba entre 8 y 10 euros, el equivalente a $12.000 en Argentina, menos de la mitad de lo que se cobra en Mar del Plata.
Estas comparaciones no solo evidenciaron la diferencia de precios, sino que abrieron un debate más amplio: ¿vale la pena vacacionar en la costa bonaerense en 2024?
En un contexto económico complicado, donde los costos en dólares en nuestro país se dispararon, muchos aseguran que Brasil será el destino preferido por los turistas este verano.
El sur brasileño, accesible en auto, ofrece playas de arena fina, agua cálida y precios que, tras una devaluación reciente del real, resultan aún más convenientes para los argentinos.
La costa bonaerense, por el contrario, enfrenta el desafío de mantener la afluencia de turistas en un escenario donde los costos de alojamiento y comida están entre los más altos del mundo.
La cercanía con los grandes centros urbanos, como el Área Metropolitana de Buenos Aires, es una ventaja en términos de traslado, pero la relación costo-beneficio puede jugarle en contra.
“ÍNDICE RABAS”, INESPERADO TERMÓMETRO
Las rabas, entonces, se transformaron en una especie de termómetro del verano que se avecina. Su precio exorbitante (?), no solo refleja la inflación en dólares y la crisis económica del bolsillo por la no resuelta “microeconomía”, sino que también cataliza un debate sobre el turismo interno y las decisiones que tomarán las familias.
Con un Brasil más accesible y una costa local que enfrenta críticas por sus costos elevados y condiciones naturales menos favorables, la temporada 2024-2025 podría marcar un punto de inflexión. ¿Veranear en Mar del Plata y ajustar gastos o cruzar la frontera en busca de playas más económicas y cálidas? Esa parece ser la gran pregunta que las rabas, inesperadamente, han puesto nuevamente sobre la mesa.




