La escena duró apenas unos segundos, pero fue suficiente para generar tensión e indignación en una playa de La Lucila del Mar. Allí, un hombre se acercó a un elefante marino que descansaba sobre la arena e intentó tocarlo, pese a las advertencias de otros veraneantes que observaban la situación con preocupación.
El animal se encontraba recostado cerca de la orilla, una conducta habitual cuando estos mamíferos utilizan la costa para recuperar energías. Sin embargo, el momento cambió de tono cuando el hombre acortó distancia e intentó interactuar con él. Ante esa acción, el elefante marino reaccionó abriendo la boca en actitud defensiva, una señal clara de estrés frente a la cercanía humana.
Un gesto que rompió la calma
La reacción del animal provocó una inmediata respuesta del resto de los bañistas. Varios comenzaron a increpar al hombre, exigiéndole que se alejara y recordándole que se trataba de fauna silvestre protegida.
Los gritos y reproches quedaron registrados en un video que luego se viralizó en redes sociales, donde la actitud del bañista fue duramente cuestionada.
Testigos del hecho señalaron que el elefante marino presentaba una herida visible, lo que podría haber incrementado su nivel de estrés y su reacción defensiva.
En estos casos, especialistas advierten que cualquier tipo de acercamiento puede agravar el estado del animal y generar situaciones de riesgo para las personas.
Fauna silvestre y responsabilidad
Desde organismos vinculados a la protección de la fauna marina habitualmente recuerdan que los elefantes marinos están amparados por la legislación vigente y que no deben ser molestados.
En reiteradas ocasiones se insiste en una recomendación básica: “no tocar, no alimentar y mantener distancia” cuando estos animales aparecen en la playa.
La presencia de estos mamíferos en la costa atlántica es relativamente frecuente, especialmente durante determinadas épocas del año.
Pueden encontrarse descansando, atravesando procesos naturales o recuperándose de lesiones que les impiden regresar al mar de inmediato. Por ese motivo, se aconseja dar aviso a guardavidas o autoridades locales para que intervengan de manera adecuada.
La viralización del video dejó un mensaje claro entre los usuarios: “la naturaleza no es un atractivo interactivo”. El cuidado de la fauna depende, en gran parte, del comportamiento responsable.

