Nuevamente la conductora de la devaluada señal A24, Viviana Canosa, pareció cobrar fuerzas y energías renovadas para montarse sobre el malhumor social provocado por la corrida del dólar blue y encaramarse como la portavoz de quienes desean que el gobierno de Alberto Fernández colapse.
Como la historia argentina demuestra, el respeto por los procesos democráticos suele ser pura declamación cuando la oposición, en este caso fogoneada por el poder mediático, necesita gobernantes que le sean más funcionales aún que los actuales.
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Como sucedió con Arturo Illia en los años 60, o con Fernando de La Rúa en el 2001, al menor signo de debilidad por parte del mandatario a cargo, “los tiburones” van detrás de la presa ya sin medir ninguna consecuencia y mostrándose tal como son en realidad.
EL DÓLAR BLUE: LA EXCUSA DESTITUYENTE
A diferencia de la situación de Mauricio Macri en el periodo constitucional anterior, a quien pese a la crisis de deuda, inflación y dólar descontrolado que vivió desde 2018, en los medios más importantes se pedía calma y respeto por la continuidad democrática, ahora Viviana Canosa encarna, otra vez lo más salvaje, desmedido e incendiario del deseo de los dueños de algunos medios de comunicación poderosos.
Aprovechando la debilidad del andamiaje legal argentino que permite atentar contra los principios constitucionales en resguardo de una falsa “libertad de expresión”, Viviana Canosa, al igual que otros comunicadores que operan al servicio de los mismos poderes fácticos culpables de la corrida cambiaria del dólar blue, se erige en autodeclamada “voz popular” y pide que el gobierno electo en 2019 caiga antes de tiempo por lo que considera un “hartazgo” de “la gente”, a la que se autoperciben representar.
“Ellos o nosotros. ¿Es claro, no? Son ellos o somos nosotros. ¿Cuánto tiempo más vamos a esperar? No vamos a llegar a 511 días, ni físicamente, ni moralmente. La Argentina está toda rota en mil pedazos. ¿Cuánto vamos a esperar?”, comenzó declamando Viviana Canosa con su típico tono de sobre actuación.
Montada sobre la crecida del dólar blue, la conductora de A24, Viviana Canosa, se mostró golpista pidiendo una salida anticipada del gobierno
NOSOTROS BUENOS, ELLOS MALOS
Así de maniqueo, básico y apuntando al público con menos elaboración posible, Canosa se erigió como adalid del lado de los buenos (nosotros) contra los malos (ellos, el gobierno):
“¿Está claro? Estamos sacrificando nuestra vida para sostenerlos a ellos, estamos entregando a nuestros hermanos, a los más pobres y vulnerables de la Argentina que incluye niños y que incluye viejos”, agregó como siempre apelando al golpe bajo de decir que se preocupa por los que menos tienen para maquillar su vocación de servicio al poder real.
En otra típica práctica de la hipocresía política maquiavélica acusa al gobierno de todo lo que ella y sus patrones representan:
“Estos políticos no respetan la democracia. Argentina está agonizando, esta gente es soberbia sin talento. Ya fracasaron y ya rompieron todo. Si vos fueses el dueño de una empresa privada y le das 4 años al gerente para levantarla, pero lo único que hace es vaciarla y robarla. ¿De verdad lo sostenes durante 4 años? Por eso vuelvo a decir que son ellos o somos nosotros”, aquí Canosa apela a el irresponsable y cobarde mensaje del “vayan y rompan todo que yo desde mi living televisivo los apoyo“… Demasiado parecido a lo que hicieron Hadad, junto a Longobardi, Laje y Feinmann en aquel final del primer año del siglo XXI en “Después de hora”, el ciclo más golpista de la historia de los medios nacionales.
“¿Cómo pasamos de este Raúl Alfonsín, que fue el padre de la democracia, al hijo con Los Palmeras de joda en la embajada en España mientras el país se prende fuego? La decadencia argentina está clara, de Raúl Alfonsín al forro del hijo que lleva a Los Palmeras a la embajada rompiendo todo”, agregó insolente para darle ese barniz popular a su comentario, y hacer que cualquiera pueda entenderlo, sentirse representado, e indignarse con temas absolutamente menores e inconexos.
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