El vínculo entre Lucas Castro y Gimnasia está a nada de romperse. Tras la confirmación de que no viajará a Rusia, el volante en la noche del viernes se despidió del plantel y este sábado se ausentó del entrenamiento que el plantel realizó esta mañana en Estancia Chica.
Su actitud tomó por sorpresa a propios y extraños, ya que el futbolista no había sido apartado, sino que él mismo puso peros para viajar. Es más, el jugador expuso su disconformismo con el viaje y hasta solicitó tener más minutos de los que venía teniendo. Aseguró, además, que quería jugar seis meses más con participación más activa antes de retirarse.

Desde el club le informaron que era un jugador más y que jugaría los minutos que el entrenador considere necesario, lo que derivó en una serie de intercambios debidamente expresados por este medio en notas anteriores.
Lo curiosos del caso es que el futbolista se ausentó de los trabajos por motus propio y le encomendó a su representante que se encargue de su rescisión contractual, en la cuál los directivos ya trabajan.
De esta forma, tres años después de su regreso, los caminos de Castro y Gimnasia terminan por separarse de una manera impensada. Si bien es prematuro decirlo, su futuro podría estar en Aldosivi de Mar del Plata o bien lejos del fútbol, ya que el retiro empieza a ser una posibilidad latente.

