En una sesión marcada por negociaciones, rupturas y apoyos clave, la Cámara de Diputados aprobó hoy con 162 votos afirmativos, 55 negativos y 28 abstenciones el proyecto de ley que suspende las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para 2025. La iniciativa, que busca modificar el calendario electoral del próximo año, fue impulsada por el oficialismo y ahora será debatida en el Senado, donde se prevé que también cuente con el respaldo suficiente para su sanción definitiva.
El tratamiento exprés del proyecto, que duró menos de 72 horas, sorprendió por su velocidad y por los giros inesperados en la política interna. La Libertad Avanza, junto con bloques como el PRO, la UCR, Encuentro Federal y otros sectores de la oposición dialoguista, brindó su apoyo a la suspensión de las PASO. En tanto, algunos diputados de Unión por la Patria también se sumaron al apoyo, mientras que otros se dividieron entre el rechazo y la abstención.
Detalles de la votación
El resultado de la votación fue mucho más holgado de lo que se anticipaba, lo que desató celebraciones en el oficialismo. De los 162 votos a favor, se destacó el respaldo de legisladores de varios espacios, como el Frente Renovador y los que responden a los gobernadores de Catamarca, Santiago del Estero y Mendoza. La votación también contó con la participación de diputados que, al igual que los ocho del Frente Renovador, habían mostrado previamente diferencias con el Ejecutivo. Sin embargo, la sesión evidenció la fractura en algunos bloques de la oposición, como la UCR y Encuentro Federal.
En la UCR, de sus 20 integrantes, 16 votaron a favor del proyecto, mientras que dos se opusieron (Quetglas y Martín Tetaz) y dos se abstuvieron (Julio Cobos y Karina Banfi). En Encuentro Federal, 11 de sus 16 diputados dieron su apoyo, mientras que 4 votaron en contra y uno se ausentó. El bloque de Unión por la Patria, por su parte, vivió una de sus mayores rupturas. De los 43 diputados de la bancada, 24 se abstuvieron, 6 se ausentaron y solo 43 rechazaron la reforma electoral, lo que reflejó la debilidad de la conducción de Cristina Kirchner. Incluso algunos dirigentes, como el santafesino Germán Martínez, tuvieron que abstenerse para tratar de calmar las tensiones internas.
¿Y ahora?
Este proyecto, que suspende las PASO para el año próximo, obliga a los partidos políticos a definir sus candidatos a través de mecanismos internos sin la intervención de la ciudadanía en una instancia previa a las elecciones generales. Esto representa un cambio significativo en la dinámica electoral, que podría afectar a distintos sectores políticos, generando dudas sobre cómo manejarán la competencia interna sin la participación directa del electorado en las primarias.
Con esta media sanción, el Gobierno tiene allanado el camino para las elecciones generales del 27 de octubre, otorgando más tiempo a los partidos para organizar sus listas sin la presión de una consulta popular previa. Esto ha sido interpretado como una jugada a favor de la estrategia oficialista, ya que les otorga mayor control sobre la selección de candidatos.
Ahora, el debate se traslada al Senado, donde el oficialismo confía en obtener la sanción definitiva del proyecto en las próximas semanas. Si bien el camino hacia la aprobación parece claro, el impacto de esta reforma en las futuras elecciones y en la estructura interna de los partidos continúa siendo un tema de debate.

