Los intendentes radicales bonaerenses volvieron a compartir una mesa este martes en La Plata, en la primera reunión del Foro de Intendentes Radicales después de la ruptura expuesta en la última Convención Provincial.
Con Emiliano Balbín como uno de los invitados centrales del encuentro, los jefes comunales analizaron el escenario económico y fiscal, los riesgos climáticos para los próximos meses y la situación política del radicalismo, en una jornada que transcurrió de manera distendida pese a las diferencias internas.
El encuentro reunió a dirigentes que se encuentran alineados con los dos principales sectores que disputan el rumbo de la UCR bonaerense, pero también a intendentes que mantienen posiciones propias y no se identifican plenamente con ninguno de los bandos.
Esa convivencia territorial le dio al Foro una dinámica diferente a la que quedó expuesta días atrás en la Convención, donde el sector referenciado en Miguel Fernández decidió retirarse y desconocer la legitimidad de las nuevas autoridades.
La reunión funcionó así como la primera instancia institucional en la que las distintas tribus radicales volvieron a compartir agenda después del quiebre. La tensión interna no desapareció, pero tampoco se trasladó al funcionamiento del Foro, que mantuvo su eje en los problemas concretos que deberán enfrentar los municipios durante los próximos meses.
La agenda comenzó con una exposición del economista Damián Bonari, exministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires, quien analizó la situación económica nacional, su impacto sobre la Provincia y las perspectivas para las administraciones municipales.
Más tarde, el meteorólogo Lisandro Piro puso el foco en las condiciones climáticas que podrían atravesar los municipios durante la primavera y el verano, mientras que Gastón Rivero, titular de Defensa Civil de Rauch, abordó las herramientas de prevención y gestión del riesgo. La jornada concluyó con un bloque político junto a Balbín y Josefina Mendoza.
Una convivencia que no significa reconciliación
El buen ambiente de la reunión contrastó con el fuerte enfrentamiento que había quedado expuesto en la Convención Provincial. Allí, el sector de Miguel Fernández, Alejandra Lordén y Pablo Juliano cuestionó el reparto de lugares en la Junta Electoral y decidió retirarse del recinto al considerar que el acuerdo de unidad alcanzado tres meses atrás había quedado desvirtuado.
La ruptura volvió a poner en escena las diferencias entre el espacio de Fernández y la alianza táctica que mantienen el abadismo y Evolución, que actualmente controlan el Comité Provincia y la Convención.

Sin embargo, el mapa de intendentes es más complejo que esa división en dos grandes bloques. La nómina de dirigentes que participan del Foro incluye jefes comunales identificados con distintos sectores, otros que mantienen una posición más independiente y algunos que priorizan la gestión local por encima de las disputas de la estructura partidaria.
Por eso, el encuentro de este martes funcionó también como un ensayo de convivencia política. No hubo señales de una recomposición del acuerdo roto, pero sí una demostración de que los intendentes pueden compartir una agenda común aun cuando discrepen sobre el rumbo partidario.
Un escenario económico que preocupa a los municipios
Bonari planteó ante los intendentes que la economía argentina atraviesa una etapa en la que conviven algunos avances macroeconómicos con dificultades que todavía no se traducen en una mejora equivalente de la economía cotidiana.
El economista señaló que las fronteras entre la macroeconomía y la microeconomía no son tan claras y advirtió sobre las tensiones que enfrenta el programa económico para alcanzar simultáneamente dos objetivos: profundizar la reducción de la inflación y sostener el nivel de actividad.
Durante el intercambio también planteó que el modelo económico todavía no terminó de madurar y que presenta ganadores y perdedores claramente identificables, en un contexto atravesado por importantes niveles de desigualdad.
Uno de los principales focos de preocupación estuvo puesto en la situación fiscal de la Provincia de Buenos Aires y su impacto sobre las cuentas municipales. Bonari anticipó un escenario restrictivo para 2027 y advirtió que los intendentes no deberían esperar incrementos significativos de los recursos provenientes de la coparticipación.
La perspectiva obliga a los municipios a prepararse para un año complejo, con mayores restricciones sobre los recursos disponibles y una creciente presión sobre las administraciones locales para sostener servicios, obras y asistencia social.
El otro frente: municipios preparados para más lluvias intensas
El segundo eje de la jornada estuvo vinculado al clima. Lisandro Piro explicó que la tendencia global muestra una disminución en la cantidad de días con precipitaciones, pero acompañada por lluvias de mayor intensidad cuando efectivamente se producen.
Para los próximos meses, el meteorólogo señaló que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño permiten prever precipitaciones superiores a los valores normales. Por eso, recomendó a los municipios comenzar a prepararse para una temporada primavera-verano en la que podrían registrarse eventos meteorológicos de mayor riesgo.
La exposición fue complementada por Gastón Rivero, titular de Defensa Civil de Rauch, quien explicó los sistemas locales de prevención y gestión del riesgo a partir de los principios establecidos por el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres de Naciones Unidas.

El planteo apuntó a modificar la lógica con la que muchos gobiernos locales enfrentan las emergencias: pasar de una respuesta concentrada exclusivamente en el momento del desastre hacia políticas que incorporen prevención, planificación, identificación de riesgos y preparación de las estructuras municipales.
Balbín y Mendoza, con la interna de fondo
La jornada tuvo finalmente un bloque político encabezado por Emiliano Balbín y Josefina Mendoza, destinado a analizar la situación del radicalismo bonaerense y la construcción de una agenda común entre el partido y sus gobiernos locales.
La presencia del titular del Comité Provincia tuvo además una lectura política inevitable: fue la primera reunión del Foro de Intendentes desde que el centenario partido quedó atravesada por la ruptura entre los sectores internos en la Convención.
Balbín expuso ante un grupo de jefes comunales en el que conviven dirigentes cercanos a su conducción, referentes del sector de Fernández y otros intendentes que buscan mantener autonomía frente a la disputa.
El encuentro no resolvió la pelea interna ni modificó las posiciones que quedaron enfrentadas en la Convención. Pero dejó una señal diferente: mientras la estructura partidaria vuelve a discutir su rumbo y las posibles alianzas de cara a 2027, los intendentes parecen tener incentivos para preservar espacios de convivencia y concentrarse en los problemas que comparten en sus municipios.
En definitiva, la primera reunión del Foro después de la ruptura mostró que la UCR bonaerense atraviesa un escenario de bifurcación política, pero todavía conserva ámbitos donde los distintos sectores pueden sentarse en la misma mesa.
La pregunta será cuánto puede durar esa convivencia cuando la discusión por el 2027 deje de ser una disputa de dirigentes y empiece a definir candidaturas y alianzas concretas.

