El Gobierno Nacional oficializó la compra de 43 trenes nuevos a través de un sistema de contratación directa por compulsa abreviada. Se trata de un trámite avalado por la emergencia ferroviaria decretada el año pasado tras el choque entre las formaciones del San Martín. Llega en medio de la polémica por la baja de frecuencias y el descarrilamiento del Sarmiento en Liniers.
Según informó Trenes Argentinos, la idea es invertir “alrededor de 300 millones de dólares” para adquirir trenes llamados unidades múltiples diésel (DMU). La nueva flota se va a incroporar a las líneas que prestan el servicio de pasajeros en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA): el Roca, el Mitre, el Sarmiento, la San Martín y la Belgrano Sur. “Esta adquisición permitirá modernizar parte de la flota actual de la operación, con más de 50 años de antigüedad”, sostuvieron.
La compra de 43 trenes incluye un total de 150 coches de pasajeros, insumos, consumibles y componentes para los primeros tres años de mantenimiento. Desde la administración libertaria destacaron que “desde el 2015 no se compran trenes para los servicios de pasajeros del AMBA, en los cuales circulan 1,3 millones de personas por día“.

Lo cierto es que el proceso de compra empezó más de un año después de la salida del decreto de la emergencia ferroviaria y en un momento crítico de la infraestructura. Sin ir más lejos, la semana pasada se descalzó una formación del Sarmiento a metros de la estación Liniers y dejó una veintena de pasajeros heridos. A esto se le suman los reportes diarios que mencionan demoras y cancelaciones generando colapso y malestar en las estaciones.
Desde aquel incidente, la Línea Sarmiento no logra normalizarse y de hecho esta semana Trenes Argentinos oficializó un nuevo cronograma de horarios en el ramal Once-Moreno que implica un recorte cercano al 30% de los servicios. Concretamente, las autoridades eliminaron los trenes rápidos en ambos sentidos y igualaron las frecuencias de los días hábiles a la de los sábados.
Con esta inversión de 300 millones de dólares, el Gobierno Nacional pretende dejar atrás estos inconvenientes y normalizar el transporte público ferroviario después de 2 años de gestión. Sin embargo, por más rápido que sea el trámite de compra, poner en marcha los nuevos coches llevará su tiempo. A modo de comparación cabe recordar que en enero de este año anunciaron la compra de tres trenes para la línea San Martín, pero todavía no llegaron al país y empezarían a operar ya entrado el 2026.

