La escena electoral de la provincia de Buenos Aires se recalienta a medida que se acercan las elecciones legislativas del próximo 7 de septiembre. En este contexto, desde La Libertad Avanza buscan diferenciarse de otras fuerzas políticas instalando un mensaje claro: no habrá lugar para las candidaturas testimoniales.
A días del cierre de listas, una advertencia interna en La Libertad Avanza activó alarmas entre los socios del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. Sebastián Pareja, operador clave de Javier Milei en territorio bonaerense, aseguró en declaraciones públicas que no habrá lugar para candidaturas testimoniales.
Aunque Karina Milei no se pronunció públicamente tras el cierre de alianzas del 9 de julio, operadores cercanos al armado, como el senador Sebastián Pareja, reiteraron que los candidatos de LLA deben asumir las bancas para las que se postulan. Pareja —referente de peso en el conurbano— viene consolidando una posición orgánica dentro del espacio y replicando en territorio bonaerense la directiva bajada desde la Casa Rosada.
Este posicionamiento no es nuevo. En elecciones pasadas, La Libertad Avanza ya había buscado instalar una narrativa de “coherencia política” frente al uso extendido de figuras con alto perfil que se candidatean sin intención de asumir. Ahora, con el foco puesto en las listas bonaerenses, la estrategia parece redoblarse.
Un proyecto de ley para erradicar las testimoniales
La tensión crece también en el plano legislativo. Esta semana, el diputado nacional Gerardo Milman presentó un proyecto de ley para prohibir definitivamente las candidaturas testimoniales. La iniciativa busca modificar el Código Electoral Nacional con un nuevo artículo 164 bis, que impediría que un candidato electo vuelva a ocupar un cargo ejecutivo o judicial si no asume efectivamente su banca legislativa.
“Las candidaturas testimoniales erosionan la confianza ciudadana”, sostuvo Milman. El proyecto, que ingresó a la Cámara Baja, apunta a cerrar un vacío legal que la Justicia Electoral viene tolerando en ausencia de una norma específica, y propone que la restricción entre en vigencia para las próximas elecciones nacionales si se aprueba a tiempo.
Este movimiento legislativo parece reforzar, desde otra vía, el mensaje que bajan los referentes libertarios. No solo se trata de diferenciarse del “régimen de la casta” —como repite el oficialismo—, sino de blindar sus propias listas de eventuales alianzas con figuras que usen la campaña como trampolín.
¿Quiénes quedarían complicados?
En este escenario, algunos nombres en la órbita del PRO podrían quedar en la cuerda floja si La Libertad Avanza mantiene su negativa a aceptar testimoniales. La alianza entre ambos espacios está sellada en muchos municipios, pero la decisión de Karina Milei de revisar cada lista con lupa podría provocar reconfiguraciones o vetos de último momento.
El antecedente más citado es el del vocero presidencial Manuel Adorni, cuya candidatura a legislador porteño en 2023 fue señalada como “testimonial”. Aunque en ese momento él mismo aclaró que asumirá su banca, el caso evidenció los riesgos de usar figuras mediáticas como señuelo electoral.
En un contexto económico y político sensible, donde el gobierno nacional se juega buena parte de su capital político en las elecciones intermedias, la coherencia discursiva en el armado de listas puede ser clave para sostener el relato libertario frente a sus votantes.
La decisión final se conocerá el 19 de julio, cuando se oficialicen las listas para las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre. Hasta entonces, lo que se perfila es un nuevo capítulo en la interna del oficialismo, con Karina Milei marcando el rumbo, Pareja operando con claridad, y varios intendentes recalculando su lugar en un esquema donde el verticalismo se impone sobre la rosca territorial.

