A medio siglo del inicio de la última dictadura cívico-militar en la Argentina, el aniversario del 24 de marzo de 1976 expuso una fractura política tajante. Mientras los principales referentes de La Libertad Avanza optaron por llamarse a silencio y no emitir mensajes institucionales de repudio al quiebre constitucional, un amplio espectro de la oposición —desde el peronismo y el kirchnerismo hasta el radicalismo— inundó las redes sociales con mensajes de memoria y reivindicación democrática.
En una fecha de fuerte carga simbólica, el presidente Javier Milei y su gabinete evitaron pronunciamientos oficiales alineados con el histórico consenso del “Nunca Más”, mientras vuelven los rumores en torno a un posible indulto a los represores.
La Casa Rosada se limitó a difundir un video con sesgo documental en el que denunció que hace 20 años el kirchnerismo activó un “fatal experimento narrativo” con una “visión sesgada y revanchista”, que buscó “beneficiar económicamente a unos pocos y ganar rédito político para construir nuevas mayorías de poder”. Esa visión quedó sepultada bajo el consenso opositor en torno al tema.
El arco opositor: de Alfonsín a los 30.000
Frente a la mudez gubernamental, dirigentes de diversos espacios salieron a marcar la cancha con fuertes posicionamientos históricos y políticos. Desde el Frente Renovador, el ex candidato presidencial Sergio Massa apeló a una síntesis histórica que mira al mañana: “A 50 años del golpe: memoria para no olvidar, democracia para construir futuro”, escribió en Twitter.
Massa participará de la movilización que diversas organizaciones llevarán a cabo esta misma mañana. También participarán referentes y militantes del Frente Renovador.
Por su parte, el radicalismo reivindicó su rol histórico en la recuperación de las instituciones. El senador Maximiliano Abad (UCR) recordó la gesta del Juicio a las Juntas: “Fue un radical, Raúl Alfonsín, quien tomó la decisión más valiente de la democracia recuperada: que los responsables fueran juzgados. La CONADEP, el Juicio a las Juntas y el Nunca Más no fueron concesiones — fueron actos de Estado que cambiaron la historia de un país”.
El modelo económico y la persecución política
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, trazó un paralelismo entre el proyecto represivo y el desmantelamiento productivo del actual gobierno: “Ese golpe no fue solamente una tragedia represiva, fue también un proyecto económico. La dictadura se propuso disciplinar a la sociedad, desarmar las capacidades productivas e industriales y desatar la especulación financiera”, sostuvo el mandatario provincial. Además, subrayó que la memoria sirve “para defender el futuro y para no naturalizar, nunca, la violencia contra la Constitución”.
En una línea similar, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, vinculó el modelo económico de la dictadura con la situación judicial actual de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner: “Así como la represión y tortura fue dirigida a quienes se oponían al plan económico de miseria planificada por parte de la Junta Militar, hoy el Partido Judicial tiene secuestrada a Cristina Fernández de Kirchner por oponerse a este modelo económico de timba financiera”. Mendoza llamó a ejercer la “memoria activa” frente al avance de discursos negacionistas.

