El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, salió a responder este lunes los cuestionamientos que el senador provincial Mario Ishii lanzó durante la última sesión del Senado, donde reclamó declarar la emergencia alimentaria y la emergencia sanitaria en la provincia de Buenos Aires.
El funcionario atribuyó la crisis al recorte de fondos dispuesto por el Gobierno nacional y sostuvo que ninguna ley resolverá el problema sin financiamiento.
Las declaraciones llegaron después de que Ishii, uno de los históricos barones del conurbano y hoy alineado con el kirchnerismo, advirtiera sobre una situación “desesperante”, especialmente en los municipios del Gran Buenos Aires. Incluso cuestionó directamente al gobernador Axel Kicillof, al afirmar que lo invitó varias veces a recorrer el Conurbano para observar el estado de los hospitales y la falta de insumos.
“Las leyes ayudan, pero no alcanzan”
Consultado sobre los proyectos impulsados por Ishii, Bianco comenzó agradeciendo la preocupación de los legisladores, aunque rápidamente marcó diferencias sobre el camino para enfrentar la crisis.
“Lo cierto es que, más allá de las intenciones de cada uno, difícilmente se solucione un problema de esta magnitud con una ley”, sostuvo el ministro.
En ese sentido, insistió en que el principal obstáculo es el desfinanciamiento de la Provincia por parte de la administración de Javier Milei. “Lo que hacen falta son los recursos que le quitó el Estado nacional a la provincia de Buenos Aires para mejorar la situación de los bonaerenses”, afirmó.
El “poncho” que desató una ironía política
El cierre de la respuesta fue el momento que más llamó la atención. Bianco recurrió a un refrán popular para sintetizar su argumento: “Obviamente las leyes pueden ayudar… pero si somos todos amigos, si el poncho no aparece, difícil que el chancho chifle” lanzó.
La frase no pasó inadvertida. Además de aludir a la falta de recursos económicos, también pareció contener una alusión hacia Ishii, cuyo tradicional poncho es una de sus marcas personales y un rasgo distintivo de su figura pública desde hace años.

Más allá de esa ironía, el ministro insistió en que el Gobierno bonaerense comparte la preocupación por el deterioro social y sanitario. “Agradecerle a todos los que tienen una preocupación respecto de este tema. Nosotros la tenemos también y actuamos todos los días para evitar esas situaciones”, concluyó.
El reclamo de Ishii
Durante la última sesión del Senado, Ishii intentó que se trataran sobre tablas dos proyectos de su autoría para declarar la emergencia alimentaria y la emergencia sanitaria.
En su exposición describió un escenario crítico en el Conurbano y cuestionó el funcionamiento del sistema de salud, al denunciar hospitales desbordados, falta de insumos, problemas en el PAMI y dificultades para acceder a vacunas.
Aunque presentó sus iniciativas como una respuesta a una problemática social, sus críticas también impactaron sobre la gestión de Axel Kicillof, en un contexto de crecientes tensiones dentro del oficialismo bonaerense.

