La “mamushka” de internas oficialistas ha sumado una nueva capa en el Senado. Cuando todo parecía acomodado en las vicepresidencias, después de meses de discusiones, la situación podría cambiar en las próximas horas. Fuentes legislativas aseguran que el Frente Renovador está reclamando que Malena Galmarini asuma la vicepresidencia segunda de la Cámara alta en lugar de la kicillofista Ayelén Durán, que pasaría a ocupar un lugar más decorativo: la vicepresidencia del bloque.
Para buscar la razón de este movimiento hay que remontarse a las designaciones de las comisiones, vía decreto y contradecreto de la presidenta del cuerpo, Verónica Magario. En un primer momento se había dispuesto que Malena Galmarini encabezara la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos, desplazando al camporista Emmanuel González Santalla. Ante esto, el kirchnerismo puso el grito en el cielo y todo se trabó.

El nudo se desató a partir de la conversación que mantuvieron Magario y Galmarini, con aportes telefónicos de Sergio Massa, en la que se consensuó que el massismo cedía esa comisión en pos de la paz interna y se quedaba con Presupuesto, a través de Valeria Arata (vicepresidenta cuarta del Cuerpo), y con la propia Galmarini al frente de Reforma Política.
Hasta acá todas las partes estaban conformes. Pero, porque en el peronismo siempre hay un “pero”, con este cambio la tigrense perdería su lugar en las reuniones de Labor Parlamentaria, la cita previa a cada sesión donde se cocina todo lo que después se sirve en el recinto.
Es por eso que se acordó de palabra que Galmarini se quede con la vicepresidencia segunda, que le abre la puerta a las reuniones de Labor, y que quien la ocupa hasta hoy, Ayelén Durán, pase a desempeñarse como vicepresidenta del bloque, es decir, bajo la presidencia de Sergio Berni. Sin embargo, ese acuerdo todavía no se cristalizó y empieza a impacientar a varios sectores.
Cuando INFOCIELO consultó sobre las razones, desde las distintas tribus peronistas coincidieron en afirmar que el cambio se concretará en la próxima sesión, aunque nadie aclara el detalle que desvela a todos: ¿cuándo será la próxima sesión?
Un senador, ante la consulta, corrigió: “Está mal conformada la pregunta, deberías preguntar cuándo es la primera sesión”. Razón no le falta: el Senado no sesionó de manera ordinaria en lo que va de 2026.

Si bien todos aseguran que el acuerdo está cerrado, también está claro que el nivel de desconfianza que reina dentro de Fuerza Patria es tal que la sesión aparece trabada por un sutil tironeo entre Sergio Berni y Verónica Magario.
Según relatan desde las entrañas del oficialismo, el nudo que nadie logra desatar es el siguiente: Berni reclama que primero se resuelva la vicepresidencia para activar el bloque y sesionar, mientras que Magario exige que antes se defina la situación de Ayelén Durán —a quien Berni no acepta como ladera— dentro de la bancada para convocar a una sesión.
Así las cosas, entre luchas de egos e intereses, el Senado que conduce —o intenta conducir— Verónica Magario ingresó al sexto mes del año sin haber realizado una sola sesión ordinaria.

