Ambas Cámaras de la Legislatura encaran la segunda mitad de 2026 con varios desafíos por delante y un escenario político que puede condicionar el tratamiento de los principales proyectos. Las internas dentro del peronismo y la fragmentación de La Libertad Avanza aparecen como dos de los factores que definirán la capacidad de las Cámaras para construir mayorías y avanzar con una agenda que, en varios casos, tiene impacto directo sobre las elecciones de 2027.
El primer gran desafío será retomar la discusión sobre una reforma política y electoral. La implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) para las categorías provinciales y municipales aparece entre los temas que van a volver a la agenda legislativa, en un debate que se cruza con la continuidad o no de las PASO, que en 2025 se suspendieron, y con la necesidad de revisar las normas electorales bonaerenses.
La discusión tiene además un componente nacional. La definición que adopte el Congreso sobre el sistema electoral y las primarias puede condicionar el escenario provincial, mientras que en Provincia persiste el debate sobre cómo organizar las próximas elecciones y qué modificaciones requiere una legislación que, en algunos aspectos, tiene décadas de antigüedad. La propia organización del calendario electoral de 2027 dejó expuestas las dificultades que genera el actual esquema. El desdoblamiento sigue siendo facultad del Ejecutivo, pero ya hubo un proyecto que quiere modificar el asunto y que sea la Legislatura el poder que defina el calendario electoral e ir dividido por Ley de las Nacionales.
BUP Y REFORMA POLÍTICA: UNA NEGOCIACIÓN QUE PUEDE ABRIR OTRAS
La Boleta Única de Papel puede convertirse en una de las principales puertas de entrada para una discusión más amplia sobre el sistema político bonaerense. La posibilidad de avanzar con la BUP para 2027 podría generar negociaciones entre sectores que hoy se encuentran enfrentados y cruzarse con otros reclamos de las fuerzas opositoras.
En ese escenario, el segundo semestre puede ser clave para saber si la Legislatura consigue avanzar hacia una reforma integral o si, por el contrario, las diferencias entre los bloques vuelven a postergar los cambios. La conformación de las mayorías será determinante: el oficialismo no tiene garantizados los votos para aprobar por sí solo modificaciones de fondo y la oposición tampoco presenta un bloque homogéneo. A principios de año se habló de un acuerdo entre LLA y el kicillofismo. Una especia de toma y daca: libertarios votando las reelecciones eternas y legisladores peronistas a favor de la BUP. Hoy, eso quedó en la nada misma. Por ahora.

REELECCIONES: KICILLOF, LLA Y LA INTERNA CON EL MASSISMO
Otro de los temas que puede generar mayor tensión será la discusión por las reelecciones indefinidas. El gobierno de Axel Kicillof ya manifestó su voluntad de modificar la legislación vigente y permitir que intendentes, legisladores y concejales puedan volver a competir una vez cumplidos los límites establecidos actualmente. Desde el oficialismo provincial sostienen que las restricciones tienen un carácter “proscriptivo”.
El problema para el Ejecutivo es que la discusión atraviesa al propio peronismo. El Frente Renovador, el impulsor de la ley sancionada en 2016 junto con la entonces gobernadora María Eugenia Vidal, mantiene una posición contraria a modificar el régimen, mientras que La Libertad Avanza y sectores de la oposición también rechazan eliminar los límites.
La interna, además, tiene otra dimensión: mientras el sector de Kicillof impulsa una discusión que alcance a los intendentes, el kirchnerismo avanzó en 2025 con una iniciativa que contempla a legisladores, concejales y consejeros escolares, pero deja afuera a los jefes comunales. Esa diferencia puede convertirse en otro obstáculo para construir una posición común dentro de Fuerza Patria.
Tres patas, tres posiciones, una sola conclusión: no están los votos para las reelecciones eternas.
LA SUPREMA CORTE, UNA NEGOCIACIÓN PENDIENTE
El cuarto desafío estará en la Suprema Corte bonaerense, que mantiene vacantes en su integración. La eventual llegada de los pliegos al Senado abrirá una negociación política entre el Ejecutivo y las distintas fuerzas, en una Cámara donde el oficialismo necesita acuerdos para conseguir los votos necesarios, a pesar de tener quórum propio, los dos tercios para la aprobación de pliegos es una tarea difícil.
La situación del máximo tribunal se convirtió en un reclamo institucional durante julio, cuando el Colegio de Abogados bonaerense pidió cubrir las vacantes y advirtió sobre la “desintegración” del cuerpo. El tema, por lo tanto, puede transformarse en uno de los principales asuntos institucionales del segundo semestre si el Ejecutivo decide avanzar con los nombramientos.

Todo este escenario estará atravesado por la disputa interna del peronismo y el reordenamiento de La Libertad Avanza. Mientras el oficialismo bonaerense deberá intentar ordenar posiciones entre el kicillofismo, el kirchnerismo y el massismo, los libertarios buscan reorganizar sus bloques y definir su relación con el PRO y otros sectores opositores. Esa nueva distribución de fuerzas será determinante para conseguir quórum y construir mayorías.
Con una mitad de año marcada por el comienzo a destiempo por la falta de comisiones, sesiones a las apuradas y mucho fuego amigo en todos los bloques, la Legislatura comenzará una segunda mitad de año en la que debe definir, entre otras cosas, cómo y cuantas veces votarán los bonaerenses en 2027.

