Hay tradiciones que trascienden los bares y las reuniones entre amigos para convertirse en parte de la identidad de una provincia. Ese es el caso del liso santafesino, que ahora fue declarado oficialmente Patrimonio Cultural Inmaterial de toda la provincia de Santa Fe.
La medida quedó formalizada luego de la promulgación de la Ley N.º 14.479, impulsada por la diputada provincial Natalia Armas Belavi (Vida y Familia) y sancionada por la Legislatura santafesina. De esta manera, el tradicional modo de servir cerveza de barril sin pasteurizar quedó incorporado al patrimonio cultural y a la identidad gastronómica de Santa Fe.

Qué establece la nueva ley sobre el liso
La legislación declara Patrimonio Cultural Inmaterial a la producción de cerveza de barril sin pasteurizar y a su modo tradicional de servido, reconociendo una costumbre profundamente vinculada con la historia y los encuentros sociales de la provincia.
Además, encomienda al Poder Ejecutivo provincial a promover, fomentar y facilitar actividades y eventos destinados a poner en valor esta tradición, especialmente por su vínculo con la gastronomía y el turismo.
La iniciativa surgió a partir del trabajo conjunto entre el espacio Vida y Familia y referentes del sector cervecero local, quienes plantearon la necesidad de llevar el reconocimiento del liso al ámbito provincial para fortalecer la identidad regional y potenciar su valor gastronómico y turístico.
Otro dato destacado es que la norma no implica una erogación presupuestaria para el Estado, ya que las acciones previstas no requieren gastos extraordinarios.

Una tradición que nació en Santa Fe
El liso cuenta con más de 100 años de arraigo en la cultura santafesina. Su historia está asociada a bares, restaurantes, reuniones familiares y encuentros entre amigos.
La particularidad no está solamente en la cerveza de barril sin pasteurizar, sino también en el vaso liso y en la forma tradicional de servir la bebida.
Una de las figuras centrales en la historia cervecera de Santa Fe es el maestro cervecero Otto Schneider, inmigrante de origen prusiano, cuya actividad quedó estrechamente vinculada con el desarrollo de esta tradición en la capital provincial.
“El liso no es solo una bebida; forma parte de la idiosincrasia de los santafesinos, de nuestra cultura del encuentro y de la historia de la ciudad”, destacó Armas Belavi luego de la promulgación de la ley.
La legisladora sostuvo además que el reconocimiento provincial “aporta valor a nuestra identidad” y permite posicionar a Santa Fe en materia turística y gastronómica.
Del patrimonio de la ciudad al patrimonio provincial
El nuevo reconocimiento tiene un antecedente directo. En diciembre de 2014, la ciudad de Santa Fe había declarado al liso Patrimonio Cultural Inmaterial mediante la Ordenanza N.º 12.159.
Ahora, más de una década después, el reconocimiento se amplió a todo el territorio provincial.

La decisión permite que una tradición fuertemente identificada con la capital santafesina pase a ser considerada oficialmente parte del patrimonio cultural de todos los santafesinos.
El liso santafesino también tiene su día
La tradición cuenta además con una celebración propia. Desde 2019, el Día del Liso Santafesino se conmemora el segundo viernes de diciembre en distintos establecimientos gastronómicos y cerveceros de la capital provincial.
La fecha fue incorporada formalmente al calendario municipal en 2022.
Así, lo que durante décadas fue una costumbre cotidiana de los santafesinos suma ahora un nuevo reconocimiento institucional: el liso ya es patrimonio cultural de toda Santa Fe.

