Julieth Fernández, secretarie general de SUTEBA La Plata, respondió algunas de las preguntas más incómodas que se hacen hoy en el ámbito de la docencia: ¿por qué SUTEBA no le hace paros al gobierno de Axel Kicillof? ¿Hay un conflicto de intereses detrás de la alianza político electoral con sus referentes? ¿Sólo le hace paro a los gobiernos no peronistas? ¿Lo corren “por izquierda” otros sindicatos docentes?
Fernández abordó el desafío planteado al aire de Parecemos Buenos Amigos, el ciclo político de Infocielo Play y La Cielo, en el contexto de tres días de paros llevados a cabo por la Asociación de Maestros, SUTEBA Multicolor y La Feb, en reclamo de mejores salarios.
Fernández reconoció que hay un “malestar” docente aunque ponderó la “coherencia” del gremio que conduce María Laura Torre y que está próximo a cumplir 40 años. También admitió que hay una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los salarios, que atravesó los gobiernos de María Eugenia Vidal, la pandemia de coronavirus y la actual crisis.
“Hay un mito de que los sindicatos tenemos que estar en la calle solamente”
Fernández rechazó la idea de que la protesta callejera sea el único camino de acción gremial. “Pareciera que hay un mito de que los sindicatos tenemos que estar en la calle solamente peleando y parando”, señaló la dirigenta, remarcando que tanto en SUTEBA como en la CTERA la huelga es concebida como “herramientas de lucha” y no como la única alternativa de reclamo.
En ese sentido, reivindicó la posición del gremio a lo largo de sus cuatro décadas de existencia. “Siempre estuvimos en el mismo lugar posicionados en términos políticos en relación a los gobiernos, sean gobiernos amiges, neoliberales o de derecha como el de la gobernadora Vidal y Macri, o como el gobierno de Axel Kicillof; la verdad es que no dejamos de pedirle lo que le tenemos que pedir”, argumentó.
Al explicar los motivos que sustentan la firma de los acuerdos paritarios, Fernández ponderó la apertura al diálogo del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para responder a demandas estructurales del sector. Entre los logros alcanzados, destacó los avances en el convenio colectivo de trabajo, la ampliación de las licencias parentales, la actualización de los planes de estudio en primaria, secundaria, especial y adultos, y la creación de nuevos establecimientos educativos.
Asimismo, subrayó condiciones de estabilidad laboral que diferencian a la provincia de otros distritos del país. “En la Provincia de Buenos Aires ningún compañero docente se quedó sin trabajo y tampoco tenemos presentismo”, remarcó. Para la secretaria general de La Plata, la atención de las necesidades docentes abarca múltiples dimensiones: “La contención pasa no solo por lo salarial, sino también por conseguir mayores y mejores condiciones de trabajo, de enseñanza y de aprendizaje. Nosotros ponemos en valor lo pedagógico por sobre otras condiciones”.
“Hay un malestar”
Sin ocultar la realidad económica que atraviesan los educadores, la referente gremial evitó las posturas complacientes respecto al nivel de los ingresos. “Hay un malestar y esto hay que tomarlo, tampoco podemos negar que hay un malestar y que por supuesto ninguno llegamos a fin de mes”, admitió.
Al repasar el deterioro del poder adquisitivo, recordó que durante la gestión de María Eugenia Vidal la docencia perdió 20 puntos. Y si bien reconoció que bajo la actual administración provincial continuó la pérdida salarial —evitando afirmar que “estábamos bárbaros”—, atribuyó la profundización del problema a las medidas del Gobierno nacional: “Tiene que ver con fondos nacionales, porque no tenemos algo fundamental que es el Fondo de Incentivo Docente (FONID)”.
Por último, Fernández desestimó que las posturas que convocan al paro expresen a la mayoría de la docencia bonaerense y repasó los mecanismos estatutarios que derivaron en la aceptación de la propuesta salarial. Según detalló, en la votación del plenario de secretarios generales “fueron solo cuatro seccionales de las 128” las que se pronunciaron por el rechazo.
En relación con las huelgas ratificadas por otros sindicatos del Frente de Unidad Docente, como la FEB, respetó la autonomía de cada entidad. “Si sus afiliados en la consulta no aceptaron la propuesta, es correcto porque responde a lo que sus afiliados le dicen. Nosotros realizamos recorridos en las escuelas, asambleas y plenarios para definir, y la representación de la aceptación tiene que ver con lo que habló cada secretaria general con sus afiliados”, concluyó.


