El Maracaná no tuvo descanso. Minutos después de la eliminación de Vasco da Gama ante Boca, el martes por la noche, los trabajadores ingresaron al campo de juego para comenzar con las tareas de recuperación del césped. El objetivo es que el terreno llegue en las mejores condiciones posibles al choque entre Flamengo y Estudiantes, previsto para este jueves.
Los videos registrados desde la tribuna visitante, donde estuvo la gente de Boca, permiten observar parte de ese trabajo contrarreloj. Con apenas 48 horas entre un encuentro y otro, el personal del estadio puso manos a la obra inmediatamente después del pitazo final, en una carrera contra el reloj para dejar todo listo para otra noche decisiva de Copa Libertadores.
Las primeras tareas incluyeron máquinas para ajustar el corte y el acabado del césped, además de equipos destinados a favorecer la recuperación de la superficie. El estado del campo había sido uno de los puntos de discusión en los días previos, en medio de la intensa agenda que tuvo el estadio carioca.
Ahora, el escenario está listo para una nueva prueba de máxima exigencia. Estudiantes visitará a Flamengo con la ilusión de meterse en la final de la Libertadores y buscará aprovechar sus oportunidades en un estadio que, después de recibir a Boca, tuvo apenas dos días para recuperar el campo de juego.


