La masacre de Monte Grande no es un episodio aislado en la historia criminal de la provincia de Buenos Aires. A lo largo de las décadas, distintos puntos del territorio bonaerense fueron escenario de asesinatos múltiples cometidos dentro de familias, con parejas, hijos, padres y otros parientes entre las víctimas.
Uno de los casos más emblemáticos ocurrió en La Plata, en 1992, cuando Ricardo Barreda asesinó a su esposa, su suegra y sus dos hijas. El cuádruple homicidio marcó para siempre la historia policial de la capital bonaerense.
Una mirada de hielo y un “delirio reivindicativo”

En Florencio Varela, en 1992, un cabo del Ejército, Juan José Martínez, asesinó a su esposa y a sus seis hijos, de entre 2 y 15 años, antes de quitarse la vida. La cantidad de víctimas convirtió el episodio en una de las tragedias familiares más estremecedoras registradas en la zona sur del conurbano.
En Necochea, en 2016, Roberto Daniel Vecino asesinó a su expareja y a tres de sus hijos. También mató a un vecino que intentó intervenir y finalmente se suicidó. El saldo fue de seis muertos, incluido el agresor.
Otro triple homicidio conmocionó a Olavarría, en 2018: Edgardo Ríos, de 48 años, fue acusado de matar a su esposa, Verónica Montenegro, de 31, y a sus hijos Jazmín, de 11, y Ezequiel, de 8. Después prendió fuego la vivienda para intentar encubrir los asesinatos. Ríos murió a causa de las quemaduras sufridas, mientras que su hermano fue investigado por presunto encubrimiento.
En Pilar, en 2015, Leandro Acosta y Karen Klein, dos hermanastros que mantenían una relación de pareja, asesinaron a los padres de ambos, Ricardo Klein y Miriam Kowalzuck. Después descuartizaron e incineraron los cuerpos. Los dos fueron declarados culpables por los homicidios.
También en el norte del conurbano, Benavídez fue escenario de un triple homicidio en 2012. Juan Carlos Cardozo fue condenado por el asesinato de tres integrantes de la familia de su pareja: una niña de 6 años, una adolescente de 15 y una mujer de 76.
En Vicente López, en agosto de 2022, Martín Del Río asesinó a sus padres, María Mercedes Alonso y Enrique Del Río. El caso tuvo una amplia repercusión nacional y terminó con una condena a prisión perpetua, confirmada posteriormente por la Justicia bonaerense.
Doble crimen de Vicente López: la carta del presunto autor
En Tres Arroyos, en junio de 2025, Fernando Dellarciprete asesinó a su esposa, Rocío Villarreal, y a sus dos hijos, de 10 y 4 años. Después murió al arrojarse debajo de un camión, en un desenlace que presenta una similitud con el caso de Monte Grande.
A estos antecedentes se suma la masacre de San Isidro de 2016, protagonizada por David, conocido como “Chucky” Rosas. El hombre mató a su suegra y a un vecino, hirió a su expareja y luego se suicidó. Aunque no fue un exterminio de su núcleo familiar, el ataque estuvo atravesado por la violencia contra sus vínculos cercanos.
Por último, en San Isidro, en 1998, un hombre identificado en las crónicas periodísticas como Eleuterio Fabián asesinó a su esposa y a sus tres hijos pequeños. El caso quedó entre los antecedentes de asesinatos múltiples dentro del hogar.
Son episodios diferentes en sus causas, sus víctimas y sus circunstancias judiciales. Sin embargo, todos exponen una dimensión extrema de la violencia: el hogar convertido en escenario de homicidios y los lazos familiares transformados en el contexto de ataques que dejan varias vidas truncadas. La masacre de Monte Grande vuelve a sumar tres víctimas a esa dolorosa historia bonaerense.


