El escenario de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Miami fue el lugar elegido por Daniel Hadad para lanzar un diagnóstico crudo sobre el presente y el futuro inmediato de la industria periodística y el sistema democrático bajo el avance de la Inteligencia Artificial. El empresario, que en encuentros anteriores se definió como un “tecno optimista”, reconoció un cambio de postura radical al asegurar que hoy es un “tecno cauteloso” ante una tecnología que ya no solo procesa información, sino que tiene capacidad de decisión y acción propia.
Durante su presentación, Hadad realizó una prueba en vivo con ChatGPT para demostrar cómo los modelos de lenguaje resumen noticias de actualidad —como la asunción presidencial en Perú— sin mencionar ni pagar por el contenido a los medios que produjeron esa información. Ante este escenario, el CEO de Infobae lanzó una pregunta que golpea el corazón del modelo de negocio de los medios tradicionales:
“¿Por qué un chico de 18 años, o mi mamá, que tiene 92, entraría al The New York Times, a Infobae, a El Comercio? ¿Por qué entraría si el Oráculo de Delfos, que antes quedaba en Grecia, hoy está aquí en un teléfono y resume una noticia? Directamente, tomó el contenido del diario A, del diario B, del diario C, sin haber pagado un solo dólar, y nos contó la noticia”.
Esta situación se refleja en las métricas globales de la industria: según datos de Chartbeat citados por Hadad, el tráfico orgánico de Google cayó un 33% y la derivación de Google Discover —un motor clave para medios como Infocielo— se desplomó un 21% en el último año a nivel mundial.
De la “ameba” al “Tiranosaurio Rex”: la velocidad del cambio
Hadad recurrió a una metáfora del historiador Yuval Noah Harari para explicar que la IA no es una herramienta estática, sino una “tecnología agéntica” que evoluciona a una velocidad nunca antes vista por la humanidad. El riesgo, advirtió, no es lo que vemos hoy, sino lo que vendrá en apenas unos años:
“En la evolución de las computadoras, la distancia entre la ameba y el Tyrannosaurus rex puede salvarse en una década. Si GPT-4 es la ameba, ¿cómo será el tiranosaurio? La IA va a hacer un cambio radical en cómo llega a las noticias un habitante de cualquier parte del mundo”.
La captura de la intimidad: miedos, angustias y manipulación política
Sin embargo, el punto más inquietante de la exposición de Hadad no fue económico, sino político y humano. El empresario alertó que la IA ha pasado de buscar la atención de las personas a buscar su intimidad, recolectando datos sensibles que pueden ser utilizados para manipular procesos electorales.
“Estas herramientas reciben más información de nosotros que nuestros mejores amigos, nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros padres. Va elaborando un perfil: nuestros miedos, nuestras angustias, nuestras necesidades, nuestras preocupaciones… ¿Quién va a terminar usando esos datos? ¿Dictadores en el mundo? No lo sé, pero es perfectamente probable que alguien que maneje estos datos pueda forzar a la población a ir en un determinado sentido. Y que un candidato determinado gane una elección”.
Para Hadad, este fenómeno está empujando al mundo hacia una era de “desilustración”, donde el debate racional es reemplazado por “aquel que grita más fuerte en la red”. El directivo citó datos del Instituto V-Dem para mostrar que la tendencia democrática del siglo XX se ha revertido: hoy existen 92 autocracias frente a 87 democracias, y el 74% de la población mundial vive bajo regímenes autoritarios.
Como cierre, y en sintonía con la defensa del periodismo profesional, Hadad subrayó que el “robo de datos” es, en última instancia, el “robo de la democracia”. Su conclusión fue un llamado a la resistencia de la prensa independiente como último contrapeso institucional: “Sin prensa independiente, sin prensa profesional, con gente que hace buenas preguntas, la democracia está realmente en peligro”.

