En la ciudad de La Plata, el espíritu solidario se pone a prueba una vez más ante un caso que conmueve a toda la región. India Vargas, una pequeña de apenas tres años, es el centro de una cruzada encabezada por sus padres para alcanzar un objetivo vital: acceder a un tratamiento especializado en el exterior que le permita, por primera vez, soñar con un futuro de autonomía.
En una entrevista brindada al programa “Todo no se puede” de La Cielo 103.5, su familia detalló la urgencia de esta campaña denominada “Todos por India”.
Una lucha desde la cuna
La historia de India es la de una “guerrera” que batalla contra su propia salud desde que tenía solo tres meses de vida. El diagnóstico es complejo: epilepsia refractaria con paroxismo de supresión. Esta condición la obliga a alimentarse mediante una sonda y a lidiar con crisis constantes que no ceden ante la medicación convencional.
Su madre relata que la situación es un “día a día” sumamente desgastante, ya que los fármacos que consume India para controlar las convulsiones suelen tener efectos adversos, afectando severamente su sistema digestivo.
Ante este panorama, la medicina local parece haber encontrado un límite, lo que impulsó a sus padres a buscar alternativas más allá de las fronteras argentinas para garantizar que ella, el día de mañana, pueda “defenderse sola”.
La esperanza del Cytotron
La luz de esperanza para la familia Vargas apareció en México, donde India fue declarada apta para recibir un tratamiento con un dispositivo llamado Cytotron. Este equipo utiliza tecnología de radiofrecuencia diseñada específicamente para ayudar a eliminar las crisis epilépticas, permitiendo así una mejora drástica en la calidad de vida de los pacientes refractarios.

Sin embargo, el acceso a esta tecnología no es sencillo ni económico. Se estima que el costo total, que incluye el tratamiento médico, el viaje, el hospedaje y las diversas terapias de apoyo como kinesiología, asciende aproximadamente a 30 millones de pesos.
La estadía en el país azteca podría extenderse entre uno y dos meses, dependiendo de la evolución que observen los neurólogos y terapeutas encargados del caso. La meta es ambiciosa porque deben viajar en febrero.
Un llamado a la comunidad
El desafío económico de los 30 millones de pesos se vuelve aún más cuesta arriba debido a la situación laboral de la familia. Alejandra Enriqueta Flores, madre de India, compartió que recientemente fue despedida del Ministerio de Capital Humano, donde se desempeñó como administrativa durante 25 años. “25 años trabajé, toda una vida; no les importó lo de India tampoco”, lamentó durante la entrevista en La Cielo.
Pese a este revés, la familia no baja los brazos y apela a la difusión masiva. “Cada aporte pequeño ya es un paso y todo suma”, sostienen con esperanza. Para colaborar con la causa, los interesados pueden realizar transferencias al Alias: todos.porindia (a nombre de Alejandra Enriqueta Flores) o comunicarse directamente al teléfono 2215718437 para obtener más información sobre cómo ayudar a que India llegue a México en febrero.

