El dirigente del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, se reunió con funcionarios bonaerenses en la sede de la Gobernación para destrabar un conflicto que amenazaba con dejar sin trabajo a recolectores que realizan tareas de saneamiento en barrios populares del conurbano.
Del encuentro participaron el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Trabajo, Walter Correa; la directora ejecutiva del Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU), Romina Barrios; y el subsecretario de Coordinación y Control de la Gestión, Agustín Wydler.
La reunión se produjo luego de que trabajadores de dos localidades del conurbano quedaran en riesgo de perder sus puestos laborales. Se trata de empleados que cumplen tareas esenciales en zonas vulnerables, como mantenimiento de servicios sanitarios, limpieza y destape de cloacas.
Desde el sindicato habían advertido que una eventual interrupción de esas tareas podía generar inconvenientes en barrios populares, donde esos servicios resultan claves para evitar problemas sanitarios.
Tras la reunión, la Provincia y el gremio avanzaron en un acta de acuerdo por la cual la administración bonaerense asistirá a los municipios involucrados para garantizar la continuidad del servicio y sostener las fuentes laborales.
“Recibimos a Pablo Moyano, del Sindicato de Camioneros, para informarle sobre la continuidad de los servicios de saneamiento en los barrios populares de la provincia de Buenos Aires, lo que asegura el mantenimiento de los puestos de trabajo y de los servicios esenciales para nuestros barrios”, señaló Bianco.

