La baja participación ciudadana en las elecciones del último domingo en la Ciudad de Buenos Aires ratificó una constante en lo que va del 2025: la apatía y el ausentismo electoral de la sociedad argentina son un mensaje en sí mismo hacia el sistema político del que no escapa ni el propio Javier Milei.
Con un porcentaje de apenas el 53%, los comicios porteños marcaron el nivel de asistencia más bajo desde el regreso de la democracia.
La situación ya tenía como antecedentes lo ocurrido en Santa Fe y Chaco y significa un fuerte llamado de atención para la provincia de Buenos Aires de cara a los dos elecciones que se avecinan.
En diálogo con Infocielo, dos especialistas analizan este particular comportamiento ciudadano y reflexionan sobre una pregunta: ¿La Libertad Avanza dejó de ser el partido del descontento?
“La sociedad empieza a expresar su enojo hacia la política no yendo a votar”
Sobre la apatía electoral en 2025, Santiago Giorgetta director asociado de Proyección Consultores advirtió un cambio en el comportamiento de la ciudadanía respecto a la elección de sus representantes.
“Preocupa que una gran cantidad de la sociedad argentina empieza a expresar su enojo hacia la política no yendo a votar. Porque veníamos de una experiencia del 2001, la más reciente, con el voto bronca, de la feta de la salame o la foto de Clemente en el sobre. Pero había todavía una participación ciudadana activa y fuerte en los procesos electorales. Esto lo que hace es debilitar fuertemente el sistema democrático argentino” consideró.
En tanto, Facundo Cruz politólogo y analista del Centro de Investigación para la Calidad Democrática (CICAD), consideró que la foto de este 2025 “es un llamado de atención fuerte” porque son elecciones por debajo de la tendencia histórica de 1983 hasta la fecha.
Pero aclaró que si se toman en cuenta todas las elecciones de 1983 y a la fecha “cae en 5 y 10 puntos porcentuales por década la participación electoral” y existen ciclos “de altas y bajas” “Si estos casos son aislados no debería generar alarma pero si se vuelve una constante pasa a ser un problema del sistema político” explicó.
Más allá de esa particularidad, coincidió en advertir los riesgos que representa el mensaje ciudadano al sistema político: “Tenés una especie de 2001 revisitado. Si en el 2001 la protesta contra la política fue votar blanco, votar nulo. En el 2025, y tomando alguna que otra elección del 2023, no tenés ya la intención de ir a votar y votar blanco, votar nulo y mandar un mensaje hacia el sistema, sino que el mensaje que mandás es que ni siquiera te interesa participar” observó.
Los números en CABA y la discusión sobre la legitimidad
En términos numéricos, si se contempla a la totalidad del padrón (no fue a votar el 47%) los números que respaldan a los legisladores electos en CABA serían los siguientes:
- Adorni 16.3
- Santoro 14.8
- Lospenatto 8.6
- Larreta 4.4
- Biasi 1.7
- Marra 1.4
- Oliveto 1.35
Si el análisis únicamente toma en cuenta el promedio de electores – de un 75%- los porcentajes arrojarían las siguientes cifras
- Adorni 21.7
- Santoro 19.7
- Lospennato 11.5
- Larreta 5.8
- Biasi 2.3
Para el consultor Santiago Giorgetta existe una “imposición de minorías” y para el caso porteño subrayó: “Adorni, con tan solo 16 porteños que lo eligieron sobre 100 que estaban habilitados a votar, ganó la elección. Entonces me parece que eso también marca el clima de época. De estas dificultades tan grandes que tienen sobre todo los proyectos populares, de empezar a construir mayorías” sostuvo.

En esa dirección, afirmó que esta fragmentación “la vemos no solo de la derecha. En Capital lo que teníamos era casi una PASO camuflada, entre La libertad Avanza y el Pro. El tema del ausentismo es clave, más porque me parece que va a ser una dinámica que lamentablemente no vamos a ver durante todo el año”.
Para Facundo Cruz, las causas que motivan el ausentismo incluyen “cierta fatiga democrática, el cansancio de votar tantas veces en el año. Esto es algo que se ve en estas elecciones anticipadas. Hay una tendencia en los últimos ciclos políticos electorales en Argentina a adelantar las elecciones provinciales y separarlas de las nacionales y eso está agotando la ciudadanía” indicó.
“También te podría mencionar altos niveles de polarización política, que hace décadas que Argentina no sólo lo va manteniendo, sino que se van incrementando y eso tiende a agotar a la ciudadanía. Y una oferta política que no está planteando soluciones a los problemas cotidianos” destacó.
La apatía electoral y una disyuntiva para Javier Milei
En 2023, Javier Milei pudo posicionarse como un “outsider” que llegaba para combatir a la “casta” política y pudo representar la voz del descontento frente a los políticos tradicionales.
Tras un año y medio de gestión, el líder de La Libertad Avanza ¿mantiene ese lugar o ya pasó a formar parte del sistema político?
De acuerdo al análisis de Facundo Cruz “Javier Milei y la Libertad Avanza ya son vistos por la ciudadanía como parte del sistema. No eventualmente son más de lo mismo, porque por ahí no están hablando el mismo lenguaje, por ahí están ofreciendo algo nuevo a la ciudadanía, que no ofrece otras fuerzas políticas. Entonces no sería más lo mismo, pero es parte del sistema.
“El descontento contra el sistema ya no se expresa y no se canaliza a través de Javier Milei y la Libertad Avanza sino no concurriendo a las urnas cada vez que hay una elección. Está empezando a tener menos canalización de esa apatía ciudadana y se expresa en sectores bajos, medios y altos” observó el politólogo e investigador de la UBA.

Para el consultor Santiago Giorgetta, Javier Milei comenzó a sufrir ese desgaste aunque advirtió que el economista libertario se siente cómodo con elecciones de baja participación: “No extrañaría que el Presidente diga que puede llegar a presentar un proyecto para que el voto no sea más obligatorio porque va en contra de la libertad de las personas, y eso es peligrosísimo” consideró.
“Si bien podemos llegar a un acuerdo de que la baja participación afecta al gobierno e incluye a la figura de Javier Milei, en contraste, le sirve también que haya desentendimiento entre la sociedad y la política. No puede desatenderse, pero me parece ahí que es para el gobierno la estrategia de consolidación del núcleo duro. Entiende que un 30 o 35% le alcanza para ganar elecciones. Ellos no desatienden eso, pero sí lo que buscan es la baja participación” explicó.
De cara a las elecciones bonaerenses, Giorgetta consideró que la apatía electoral continuará, aunque señaló que la presencia de figuras fuertes del peronismo podrían mejorar la performance: “Lo que puede llegar a cambiar esa dinámica en la Provincia para tener una participación mayor que la de la Ciudad de Buenos Aires son las figuras convocantes que tiene el peronismo. Tanto Cristina Kirchner como Axel Kicillof. Ellos dos, creo que son los únicos, sobre todo en unidad, que pueden romper esa dinámica” concluyó.

