La sucesión de accidentes protagonizados por vehículos todoterreno en la Costa Atlántica volvió a poner en discusión el uso de cuatriciclos y UTV en zonas de médanos, especialmente durante la temporada de verano. En ese contexto, Hernán, referente de la agrupación Locos por los Cuatri, brindó una entrevista en LA CIELO en la que buscó correr el foco del vehículo y ponerlo en la responsabilidad de quienes los utilizan.
“No creo que el cuatriciclo o el UTV sean un peligro en sí mismos. El peligro somos los adultos cuando se los damos a chicos o a personas que no están capacitadas para manejarlos”, afirmó. Según explicó, se trata de vehículos de uso agrario o deportivo, que no pueden circular por la ciudad ni en cualquier espacio sin control.
En ese sentido, remarcó que incluso las agrupaciones organizadas evitan realizar actividades durante el verano. “Desde diciembre hasta fines de marzo no tenemos eventos. Somos 15, 20 o hasta 45 personas en cada travesía y sabemos los riesgos que implica. En esta época es muy peligroso”, señaló.
Hernán también advirtió sobre la dificultad de controlar lo que ocurre en zonas como La Frontera, en Pinamar, donde en los últimos días se registraron accidentes graves. “Las autoridades ponen restricciones hasta donde pueden, pero una vez adentro no hay control. Es ver quién tiene el vehículo más grande o quién hace más piruetas, y eso no se puede manejar”, explicó.
Actividades reguladas y trabajo solidario
Consultado sobre cómo funcionan las travesías organizadas, el referente de Locos por los Cuatri detalló que cada actividad se realiza con autorización previa. “Siempre que hacemos un evento, avisamos dónde se va a realizar, por dónde se va a circular y a qué organización vamos a ayudar, porque todas nuestras salidas tienen un fin solidario”, aseguró. Las actividades se desarrollan en distintas zonas del Partido de la Costa, bajo acuerdos con autoridades locales.
Accidentes recientes que reavivaron el debate
Las declaraciones se conocen luego de una seguidilla de episodios que generaron alarma en la región. El lunes, un nene de 8 años resultó gravemente herido en La Frontera, en Pinamar, tras un choque entre una camioneta y dos UTV. El menor permanece internado en terapia intensiva y fue sometido a una intervención quirúrgica por lesiones internas.
Un día después, un nuevo accidente ocurrió en Costa Esmeralda, donde un hombre sufrió una fractura de cadera al volcar el UTV que conducía por los médanos. Ambos hechos reabrieron el debate sobre la seguridad, el control y el uso responsable de este tipo de vehículos en zonas turísticas.
Mientras avanzan las investigaciones y los operativos de control, las advertencias de quienes practican la actividad de manera organizada vuelven a poner el acento en un punto central: el riesgo no está solo en el vehículo, sino en cómo, dónde y por quién es utilizado.

