Un hospital público de la provincia de Buenos Aires está involucrado en un avance médico que podría cambiar el funcionamiento de los marcapasos tal como se los conoce hasta hoy. El Hospital Provincial “Rossi” participa del desarrollo de un nuevo dispositivo que imita la variabilidad natural del ritmo cardíaco, una característica clave del corazón sano que los marcapasos actuales no incorporan.
El proyecto es encabezado por el CONICET y la Universidad Nacional de La Plata, y cuenta con una patente registrada en la Argentina a nombre de esos organismos y del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. El desarrollo -informó la cartera que conduce Nicolás Kreplak- surge a partir de un hallazgo central sobre el rol del Nodo Sinusal en la regulación de la variabilidad del ritmo cardíaco.
Según se informó, el nuevo marcapasos no solo marcará el pulso, sino que buscará copiar la dinámica real de los latidos humanos, mejorando el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. El estudio que dio origen a este avance fue publicado en la revista científica Frontiers in Medicine y permitió identificar que el Nodo Sinusal —considerado el “marcapasos natural” del corazón— posee una estructura fractal, es decir, una organización que se repite a distintas escalas y evoluciona a lo largo de la vida.
Los especialistas explicaron que estas estructuras fractales responden a reglas de crecimiento que pueden modelarse matemáticamente. Ese modelo permite predecir cómo debería evolucionar el Nodo Sinusal desde la gestación hasta la adultez en una persona sana y detectar alteraciones cuando existen patologías que lo afectan.
La jefa del Servicio de Cardiología del Hospital Rossi, Magdalena Defeo, señaló que las enfermedades cardíacas y el envejecimiento del corazón progresan con la muerte de células y su reemplazo por fibras de colágeno. Cuando este proceso alcanza al Nodo Sinusal, el primer cambio detectable no es la duración promedio de los latidos, sino la variabilidad de su secuencia, que se altera de forma temprana.
A partir de este hallazgo y de investigaciones previas, científicos, médicos y especialistas avanzaron en el diseño de un marcapasos que incorpore la variabilidad del ritmo cardíaco, una función ausente en los dispositivos que hoy existen en el mercado, cuyo accionar es básicamente periódico.
De este modo, un hospital público bonaerense como el “Rossi” forma parte del desarrollo del primer prototipo de marcapasos capaz de imitar la variabilidad del ritmo cardíaco normal, con posibilidades de programación según cada paciente y criterios definidos por el médico interviniente. El objetivo es avanzar hacia tratamientos más personalizados, menos invasivos y con potencial para transformar el abordaje de las enfermedades del corazón.

