La exdiputada nacional por Chaco, Sandra Mendoza, falleció este miércoles a los 62 años tras atravesar un delicado cuadro de salud que la mantuvo internada en terapia intensiva en la Ciudad de Buenos Aires. Referente histórico del peronismo chaqueño, su figura dejó una fuerte marca en la política provincial y nacional a lo largo de más de tres décadas de militancia y gestión pública.
Nacida el 20 de abril de 1963 en Presidencia Roque Sáenz Peña, Mendoza fue la cuarta de cinco hijos de Guillermo Mendoza (quien se desempeñó como ministro de la Suprema Corte provincial) y Tita Fernández. Se formó como kinesióloga en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), ámbito en el que inició su militancia en la Juventud Universitaria Peronista y donde conoció a Jorge Capitanich, con quien se casó en 1990 y tuvo dos hijas, Guillermina y Jorgelina, y de quien finalmente se divorció en 2009.
Con una identidad política que solía definir con la frase “negra, peronista y de Chaco For Ever”, Mendoza construyó su trayectoria vinculada al justicialismo provincial y a la defensa de políticas sociales, especialmente en materia de salud pública e inclusión.
Su trayectoria política
Su carrera legislativa comenzó en 2005, cuando fue electa diputada provincial en Chaco. Tres años después dejó su banca para incorporarse al gabinete provincial durante la gobernación de Capitanich como ministra de Salud Pública, cargo desde el cual impulsó políticas de accesibilidad sanitaria y mejoras en la infraestructura del sistema de salud.
Entre sus iniciativas de gestión se destacaron programas orientados a la universalización de rampas y el fortalecimiento de la red sanitaria en espacios públicos, además de acciones vinculadas a la articulación con redes educativas y hospitalarias.
En 2009 fue elegida diputada nacional por el Frente para la Victoria, banca que renovó en 2013. Durante su paso por el Congreso promovió proyectos vinculados con la seguridad, la protección de la infancia y la ampliación de derechos sociales.
Entre sus iniciativas legislativas se destacó un proyecto que proponía habilitar a las fuerzas de seguridad a infiltrarse en redes de pedofilia mediante la incorporación de la figura del “agente encubierto” a la Ley de Delitos Informáticos. También impulsó propuestas relacionadas con el reconocimiento de la labor docente, el acceso a menús aptos para personas celíacas en locales gastronómicos, tarifas diferenciadas para centros culturales y proyectos orientados a la incorporación del femicidio al Código Penal.
Su agenda política estuvo marcada por la defensa de sectores vulnerables y la promoción de políticas de inclusión, además de su participación en debates sobre la reforma del Consejo de la Magistratura y la regulación de la publicidad oficial.
Repercusiones en el ámbito político
La noticia generó repercusión en el ámbito político nacional y provincial. Durante la sesión del Senado en la que se debate la reforma laboral se realizó un minuto de silencio en su homenaje, solicitado por la senadora Juliana Di Tullio.
El Partido Justicialista de Chaco expresó su “profundo pesar” por la muerte de la exdiputada y aseguró que su figura “deja una huella imborrable en la vida política y social de la provincia”. También manifestó su acompañamiento a sus hijas y familiares.
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner la despidió en redes sociales como una “gran compañera y militante del peronismo” y la definió como una “guerrera de la vida”. También el gobernador chaqueño Leandro Zdero expresó sus condolencias y destacó que su trayectoria forma parte de la historia institucional de la provincia.

