La conmemoración por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco tuvo este martes su acto central en la Basílica de Luján, donde desde la tarde se celebró una misa que volvió a poner en escena el cruce entre fe y política en uno de los espacios más emblemáticos del país.
En ese marco, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de las actividades, que incluyeron la inauguración de un mosaico en el Centro Cultural y Turístico Municipal “Ana de Matos” y la recorrida por una muestra fotográfica sobre la vida de Jorge Bergoglio.
Durante el acto cultural, Kicillof remarcó la vigencia del legado del pontífice y planteó la necesidad de trasladarlo a la acción concreta. “A un año del fallecimiento de Francisco, no alcanza con recordarlo en un homenaje, es necesario también contribuir con su obra poniendo en práctica sus ideales”, sostuvo.

En la misma línea, afirmó que “no hay libertad sin justicia social” y advirtió sobre “fuerzas mundiales que consideran a la justicia social una aberración”, al tiempo que reivindicó la idea de la “cultura del encuentro” en contraposición a la “cultura de la cancelación”. “Cuando lo visité en el Vaticano fui testigo de su inmensa humanidad: para recordarlo de verdad tenemos que preguntarnos todos los días qué más podemos hacer para contribuir a la paz”, agregó.
Entre los dirigentes presentes se destacaron el intendente de Luján, Leonardo Boto; su par de Merlo, Gustavo Menéndez; la intendenta de Moreno, Mariel Fernández; el senador nacional Eduardo ‘Wado’ de Pedro; y el diputado bonaerense Mariano Cascallares, además de ministros provinciales que se ubicaron en un segundo plano institucional.

Representación del Ejecutivo nacional y ausencia de Villarruel
Por el lado del gobierno nacional, el jefe de Gabinete Manuel Adorni encabezó la delegación oficial, acompañado por los ministros Alejandra Monteoliva, Diego Santilli, Carlos Presti, Federico Sturzenegger y Mario Lugones. También participaron el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

Uno de los datos políticos más relevantes de la jornada fue la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien finalmente desistió de asistir. Según trascendió desde su entorno, la decisión respondió a evitar una foto institucional junto a la comitiva del gobierno, en medio de la interna que mantiene con el entorno del presidente Javier Milei.
La coincidencia en Luján de representantes del gobierno nacional y de la principal provincia gobernada por la oposición configuró una postal de convivencia política poco frecuente, atravesada por tensiones pero también por la centralidad de una figura que continúa ordenando parte del debate público argentino.
La ceremonia fue encabezada por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, en el marco de una serie de homenajes que se replican en distintos puntos del país, aunque con un peso particular en Luján por el valor histórico y simbólico del santuario.

