La interna de La Libertad Avanza en la Provincia volvió a sacudirse con un movimiento que excede lo administrativo y se mete de lleno en la disputa de poder dentro del espacio libertario. A través del Decreto 937/2025, publicado en el Boletín Oficial de la Nación en las últimas horas del año pasado, el gobierno de Javier Milei aceptó la renuncia de Nahuel Sotelo a su cargo como Subsecretario de Culto y Civilización, con efecto retroactivo al 2 de diciembre de 2025, formalizando así su regreso a la Legislatura como diputado provincial.
La fecha no es casual. Ese día, el dirigente quilmeño dejó su cargo en el Ejecutivo nacional para volver a ocupar su banca en la Cámara de Diputados, un paso que ya se descontaba en los pasillos libertarios, pero que ahora suma nuevas lecturas políticas. Sotelo había pedido licencia en agosto de 2024 para asumir en Nación, en reemplazo de Francisco Sánchez, y durante ese período su lugar fue ocupado por Sebastián Pascual.
Con su retorno, el jefe del bloque de Diputados de La Libertad Avanza, Agustín Romo, suma a un referente de Las Fuerzas del Cielo, el espacio que mantiene una línea directa con el Presidente. De este modo, Romo y Sotelo pasan a ser los dos representantes visibles de ese sector dentro de un bloque dominado por legisladores que responden al armador bonaerense Sebastián Pareja, quien viene consolidando su influencia tanto en Diputados como en el Senado, y de fluido dialogo con Karina Milei.
La decisión de Sotelo de volver a la Legislatura no fue solo personal ni institucional, Santiago Caputo, uno de los principales estrategas del oficialismo nacional, le habría pedido que regrese al ámbito legislativo bonaerense para respaldar a un Agustín Romo visiblemente debilitado por el avance de Pareja en el armado político y el control de los bloques. La movida, además, contó con el aval explícito de Javier Milei, que volvió a intervenir para sostener a Romo al frente del bloque violeta.
En ese marco, la vuelta de Sotelo funciona como un gesto político hacia adentro de La Libertad Avanza: refuerza a Las Fuerzas del Cielo, intenta equilibrar la correlación de fuerzas y expone que la disputa por el liderazgo del espacio libertario bonaerense sigue abierta, con la Legislatura como uno de sus principales escenarios.
ROMO, A PRUEBA COMO JEFE DE BLOQUE
La interna de La Libertad Avanza en la Legislatura bonaerense tuvo una definición salomónica en los primeros días de diciembre: Agustín Romo seguirá como jefe de bloque en la Cámara de Diputados, aunque su continuidad quedó sujeta a una etapa de evaluación. Tras días de versiones sobre su posible desplazamiento, la conducción nacional del espacio intervino para evitar una ruptura formal y optó por sostener al tuitero libertario al frente de la bancada, pero sin un respaldo pleno.

La ratificación de Romo llegó luego de gestiones directas con Karina Milei, quien ordenó mantenerlo en el cargo, aunque aceptando las condiciones impuestas por el sector que conduce Sebastián Pareja, principal armador del oficialismo libertario en la provincia. En los hechos, se trató de una continuidad condicionada: Romo conserva la jefatura, pero deberá demostrar capacidad de conducción política y alineamiento con la estrategia provincial del espacio. No es menor el dato de que Juanes Osaba, flamante diputado provincial del espacio libertario, sea el elegido para la vicepresidencia que le tocó al sector violeta. Osaba responde a Pareja y sonó como reemplazante de Romo en la presidencia del bloque. Por ahora sigue el tuitero.
El nuevo equilibrio interno deja en evidencia una conducción compartida y tensionada. Mientras Romo retiene el rol formal, el sector de Pareja ganó volumen institucional con el desembarco de dirigentes propios en puestos clave, consolidando su influencia dentro del bloque. Así, La Libertad Avanza entra en una etapa de convivencia frágil, con una jefatura “a prueba” y un esquema de poder que anticipa nuevos reacomodamientos en el corto plazo.

