Luego de casi una década custudiando el arco de River, Franco Armani deja la institución para afrontar los últimos capítulos de su tremenda carrera donde todo despegó, en Colombia. El arquero de 39 años, formado en Estudiantes, tendría todo acordado para sumarse nuevamente a Atlético Nacional de Medellín, institución en la que es tan ídolo como en el Millonario, y que representó justamente el gran salto a nivel profesional antes de su llegada al club de Núñez.
Con más de 360 partidos en su haber y un total de diez títulos, gran parte de ellos siendo vital bajo los tres palos durante el primer paso de Marcelo Gallardo como DT, el nacido en Casilda, Santa Fe, deja una huella no sólo en River, sino en todo el fútbol argentino. Se va como una absoluta leyenda, siendo además de los arqueros más ganadores de la historia del fútbol a nivel mundial por lo hecho en el Millo, en el Verde y lógicamente en la Selección Argentina.

Algo relegado en el último tiempo por la gran aparición de Santiago Beltrán, quien no sólo se quedó con el puesto sino que incluso coqueteó con una convocatoria para el Mundial 2026, Armani tomó la determinación de regresar al lugar en el que todo tomó el impulso que necesitaba. Y es que pese a haber surgido de la inferiores del Pincha, el Flaco nunca pudo debutar en el León. Lo dicho llegó en el Ascenso en 2008, con la camiseta de Ferro.
Tras ello pasó a Deportivo Merlo, donde le costó acomodarse, aunque se terminaría quedando con el puesto luego y siendo clave en el ascenso a la Primera B Nacional. Lo dicho le valió ofrecimientos de la Primera División y también del fútbol del exterior. A mediados de 2010 pasó a Atlético Nacional, donde firmó por tres años sin saber lo que el destino tendría en carpeta para un protagonista que debió remarla mucho.

Aquellos tres años iniciales terminaron siendo un total de siete, en los que alcanzó la tremenda cifra de 13 títulos. Además, le sumó 105 vallas invictas en 249 partidos, para un club en el que fue tricampeón del fútbol colombiano e incluso ganó la Copa Libertadores 2016 en aquella final ante Independiente del Valle de Ecuador. Luego, el regreso al país, pero para ponerse bajo los tres palos de River, donde agregó más alegrías a su ascendente carrera.
Su ciclo en el Millonario incluyó 366 partidos entre todas las competencias que disputó, con la conquista de 10 títulos, incluida la Copa Libertadores del 2018 ante Boca, lo que le permitió también ser parte de la Selección Argentina. Jugó el Mundial de Rusia con Jorge Sampaoli al frente, en el que debutó ante Nigeria en la tercera fecha del grupo por la floja performance del entonces titular Wilfredo Caballero. Y un año más tarde, ya con Lionel Scaloni, fue titular en la Copa América de 2019.
Tras ello, terminó siendo una de las alternativas de Emiliano Martínez, pero fue parte de los planteles que conquistaron las Copas América 2021 y 2024, la Finalísima ante Italia en Wembley y el Mundial de Qatar 2022. Nada mal para quien comenzó su historia en Estudiantes y debió pasar por varias instancias en el ascenso argentino antes del despegue definitivo, donde se volvió un prócer dispuesto ahora a escribir un nuevo capítulo.


