Una nueva edición del boletín de precios y tarifas públicas elaborado por el Centro de Estudios de Finanzas Públicas de la UNLP pone el ojo en el impacto de los servicios en los hogares del AMBA. Su estudio coincide con lo que detectaron los expertos del Banco Provincia: los sueldos no alcanzan para cubrir los costos fijos. Al final, la inflación parece un problema menor.
Sucede que las tarifas se encarecieron un 16 por ciento por encima del índice de precios que mide el INDEC. Es decir, la inflación a la baja, o estabilizada en torno al 2%, que destaca el gobierno nacional camufla lo que está pasando con el transporte público y los combustibles.
Entre septiembre de 2025 y mismo mes de 2026, el CEFIP identificó dos etapas en el desempeño tarifario. La primera se extendió hasta enero, período en el cual las tarifas se mantuvieron constantes en términos reales. Luego, aumentaron un 15,2% por encima del IPC, impulsadas principalmente por las subas en colectivos (45,9%), gasoil (27,1%), ferrocarriles urbanos (26,8%) y subterráneo (23,1%).

El aumento impacta sobre todo en sectores de ingresos bajos
Del análisis se desprende que no todos los hogares destinan la misma proporción de sus recursos a los servicios públicos. Los sectores de menores ingresos consumen una mayor proporción en transporte público y gas en relación con los deciles altos, que ponderan más el uso del automóvil y la telefonía.
Dado que la canasta de consumo difiere según el nivel socioeconómico, la evolución real de las tarifas también varía por grupo de ingresos. El encarecimiento real acumulado entre diciembre de 2015 y septiembre de 2026 fue notablemente mayor para los hogares más vulnerables que no perciben Tarifa Social:
- Hogares de bajos ingresos (deciles 1 a 4): +249,5%.
- Hogares de ingresos medios (deciles 5 y 6): +190,6%.
- Hogares de altos ingresos (deciles 7 a 10): +144,2%.
- Hogares con tarifa social: +26,4%.
Cabe destacar que, durante el segundo período de congelamiento (entre mayo de 2019 y mayo de 2023), los hogares de menores ingresos experimentaron la mayor caída real en el nivel general de tarifas (alrededor del 61%).
En el último año —septiembre de 2025 a septiembre de 2026— la suba interanual fue homogénea en los distintos grupos, rondando el 16%. La única excepción fue la tarifa social, que registró una caída real del 4,5% debido a la función amortiguadora de los subsidios diferenciados.
La serie histórica
El CEFIP monitorea la evolución tarifaria desde el año 2001, lo que permite trazar una perspectiva de largo plazo estructurada en cuatro etapas:
- 2001–2015: El largo congelamiento. Durante casi 15 años, las tarifas se mantuvieron congeladas o con aumentos muy por debajo de la inflación. Así, los servicios públicos se abarataron un 70% en términos reales.
- 2015–2019: El ajuste tarifario. El gobierno de Cambiemos encaró una fuerte suba tarifaria. En cuatro años, el nivel promedio real subió un 118%.
- 2019–2023: Nuevo congelamiento. Con el cambio de Gobierno, las tarifas volvieron a congelarse. El nivel real cayó un 50% en ese lapso.
- 2023–2026: Recuperación parcial. Desde diciembre de 2023, las tarifas subieron en términos reales un 120%.


