Las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires ordenaron retirar del mercado todos los productos elaborados o comercializados por un laboratorio radicado en el parque industrial de Almirante Brown. La firma se llama LABSA SRL y viene acumulando clausuras e irregularidades hace meses. Libros extravíados, la pasividad de la ANMAT y plazos.
La decisión quedó oficializada este viernes en la Resolución 430/26 de la Subsecretaría de Planificación Estratégica que pertenece al Ministerio de Salud bonaerense. Según la norma firmada ayer y publicada en el Boletín Oficial de hoy, el laboratorio tiene 10 días hábiles para cómo va a retirar todos sus productos de mercado y luego deberá también llevar adelante el procedimiento.
A esto se le suma que quedó prohibido usar, distribuir y comercializar los productos elaborados por LABSA en todo el territorio bonaerense. La clausura regirá “hasta tanto se acredite el pleno cumplimiento de las exigencias sanitarias vigentes“, expresa la resolución firmada por Leticia Ceriani.

La drástica decisión se tomó luego de una inspección que detectó varias irregularidades. El parte oficial que salió de ese operativo concluyó que “es fundamental promover acciones preventivas para resguardar la salud pública de los bonaerenses”.
El principal problema fue que el laboratorio no tenía los Libros de Producción y Comercialización lo que le impidió a las autoridades sanitarias “efectuar un adecuado seguimiento de los productos en el mercado y garantizar sus condiciones de calidad y seguridad”.
El derrotero de LABSA y el rol de la ANMAT
Lo cierto es que el laboratorio emplazado en el parque industrial de Almirante Brown viene arrastrando algunas irregularidades al menos desde octubre de 2025. De hecho, ya había sido clausurado a fines del año pasado “hasta tanto la firma regularice la situación y subsane todas las deficiencias estructurales, registrales y documentales”.
En ese momento, la Provincia dio aviso a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para que esté al tanto de la situación y tome las medidas sanitarias que considere. En enero volvieron a notificar al ente de control nacional y finalmente en febrero llegó la respuesta: la ANMAT decidió no emitir nuevas medidas ni se expidió sobre la posibilidad de tomarlas de forma conjunta con la autoridad bonaerense.
Finalmente, el 23 de diciembre se levantó la clausura total que pesaba sobre la fábrica de medicamentos, pero el 14 de enero la Dirección de Farmacia intimó a la empresa a presentar los libros de producción. Los responsables de la empresa ratificaron el extravío de la documentación que originó la primera sanción y, en consecuencia, las autoridades hicieron una nueva inspección.
Tras ese último operativo, los fiscalizadores explicaron que “la ausencia de los Libros de Producción y Comercialización, así como de la documentación técnica exigida por la normativa vigente, impide a esta Autoridad Sanitaria conocer con certeza las especialidades elaboradas y comercializadas, los lotes involucrados y su destino en la cadena de distribución”.
Como se mencionó más arriba, sin esos documentos tampoco pueden “efectuar un adecuado seguimiento de los productos en el mercado y garantizar sus condiciones de calidad y seguridad”. Esto configura “un riesgo sanitario actual para la salud de la población”, expresaron.
Adicionalmente, los agentes constataron que el laboratorio “se encontraba elaborando especialidades medicinales sin certificado vigente”. Esto “refuerza la ilegitimidad de la eventual presencia de sus productos en la cadena de distribución provincial”.
“En virtud de la declaración expresa de la firma acerca de la pérdida de los Libros de Producción y Comercialización y la falta de respuesta sustancial por parte de la ANMAT para la intervención conjunta requerida, ante la situación actual en que las especialidades medicinales de la firma se encuentran inmovilizadas en la cadena y sin contar con certificados de elaboración y comercialización, es fundamental promover acciones preventivas para resguardar la salud pública de los bonaerenses”, concluyeron.

