Memphis Depay tardó dos días y medio en romper el silencio, pero cuando lo hizo eligió hacerlo directamente con los hinchas del Corinthians. El delantero neerlandés publicó una extensa carta en inglés en sus redes sociales después de la eliminación ante Estudiantes por los cuartos de final de la Copa Libertadores y se refirió al penal que falló en el último minuto, cuando tenía la posibilidad de empatar el partido y llevar la serie a una definición desde los doce pasos. “El penal que podría habernos mantenido en el partido se convirtió en la mayor decepción de mi carrera hasta ahora”, escribió.
El golpe fue enorme. Corinthians perdía 1-0 ante el Pincha por el gol de Alexis Castro y, en la última acción, una mano de Leandro González Pirez derivó en un penal después de la revisión del VAR. Memphis tomó la pelota, se hizo cargo de la ejecución y sacó el remate por encima del travesaño. La eliminación quedó sellada y el neerlandés pasó de tener la chance de convertirse en héroe a quedar en el centro de las críticas de los hinchas, que con mucha furia empezaron a pedir por su salida del club.
En su mensaje, Depay arrancó pidiendo disculpas “a los torcedores” y a los millones de hinchas que creyeron en el sueño de conquistar la Libertadores. Reconoció que quedó “de corazón partido” y explicó que estaba completamente convencido de la manera en que debía ejecutar el penal, tal como lo había hecho muchas veces a lo largo de su carrera. Pero esta vez el resultado fue otro y, según sus propias palabras, el dolor fue todavía mayor por todo lo que estaba en juego.
Por eso, marcó que fue el golpe más duro de su amplia trayectoria, que lo tuvo en el Manchester United, Barcelona y Atlético de Madrid, además de haber disputado tres Mundiales: Brasil 2014, Qatar 2022 y el último de este 2026.
También habló de su relación con el club. Recordó que llegó al Corinthians con la intención de mostrar su talento, su disciplina y su ética de trabajo, y aseguró que durante estos dos años construyó grandes recuerdos. Memphis también mencionó su reciente renovación de contrato y reconoció que sabía que el camino no sería sencillo, especialmente después de un año que, según él mismo admitió, no venía siendo bueno.
El neerlandés cerró su carta con una declaración de principios. Dijo que es momento de trabajar todavía más duro, aseguró que continúa “en el campo de batalla” y sostuvo que el sueño de conquistar algo importante con Corinthians todavía sigue intacto. Un mensaje que llega después de la noche más dolorosa de su ciclo en Brasil y con el equipo obligado ahora a dar vuelta la página tras quedarse afuera de la Libertadores.
El posteo completo de Memphys Depay
Quiero disculparme con los aficionados, con los millones de personas que creyeron en nuestro sueño de ganar la Libertadores. Estoy desconsolado y esto me parte el corazón.
El penalti que pudo habernos mantenido en el partido se convirtió en la mayor decepción de mi carrera hasta ahora. Tenía plena confianza en cómo debía golpear el balón, como lo he hecho muchas veces en mi carrera, pero el resultado fue doloroso.
La razón por la que me uní a este hermoso club siempre fue para demostrar mi talento, disciplina y ética de trabajo. Dos años después, hemos construido grandes recuerdos, pero eso ya pasó.
Renové mi contrato con plena consciencia y sabía que las cosas no serían fáciles, ya que mi año ha sido malo hasta ahora. ¡Me llenó de alegría recibir todo su apoyo! Los aficionados que estuvieron ahí cuando más los necesitaba. ¡Por eso este resultado duele tanto!
Entiendo y acepto todas las críticas y emociones que conlleva este momento, pero jamás me rendiré en mi intento de hacer historia en este club y llevar al Corinthians junto al equipo y la afición donde pertenece. Así que, una vez más, quiero disculparme con todos los que realmente aman este club.
Es hora de trabajar más duro o irse a casa, porque no soy de los que se esconden tras excusas. Las cosas no serán fáciles, pero quienes me conocen saben que soy un luchador. Me quedo en el campo de batalla porque el sueño que todos compartimos no ha muerto, al menos no en mi corazón.
Y para aquellos que encuentran alegría en nuestro dolor, recuerden que eso no cambia nada del camino que estamos recorriendo. La vida nos enseñará una lección a cada uno a su debido tiempo.



