Alexander Jesús Medina Reobasco cumplió uno de los grandes objetivos de la temporada bajo la dirección técnica de Estudiantes de La Plata. Los comandados por el entrenador uruguayo lograron el acceso a las semifinales de la Copa Libertadores de América después 17 años, tras lo que sucedió en aquel 2009 de la mano de Alejandro Sabella.
“Cruzamos el Rubicón como dijo el gran Alejandro Sabella. Este club tiene una mística y una energía muy diferente al resto. Se viven estos partidos de una manera especial. Se viven noches mágicas dentro de la institución”, aseguró el Cacique posterior a la clasificación en el Arena Corinthians, evocando el recuerdo de uno de los más grandes ídolos de la historia roja y blanca.
Sin embargo, el lazo es más fuerte que lo que viene sucediendo actualmente debido a lo que sucedió justamente en la edición 2009, con el uruguayo defendiendo la camiseta de Nacional de Montevideo, justamente el rival del Pincha en aquellas semifinales, con victoria en el global del equipo de Pachorra, pero que tuvo el gol del temible delantero para el empate parcial del 1 a 1 en Uruguay, que luego Boselli volvió a convertir en ventaja y confirmación del pasaje a la final.
“En esa semifinal estuve del lado de enfrente. Lo tuve que sufrir a Estudiantes. Ahora estamos disfrutando con esta camiseta, con este escudo, con este club. El destino nos puso en este lugar”, expresó el DT al respecto.

Ahora como entrenador de Estudiantes, para Medina será central buscar el pasaporte a la gran final del sábado 28 de noviembre en el Centenario de Montevideo, que es prácticamente el patio de la casa del Cacique, por lo que sería un momento muy especial para el deté que podría afrontar el desafío más importante de su carrera.

Para el Cacique todo un desafío
Con la clasificación a semifinales consumada, el rival en cuestión podría ser Flamengo de Brasil, por lo que el uruguayo se toparía con el rival que lo eliminó en esta instancia en la edición 2022 bajo el ando de Vélez en la misma instancia. Doble revancha, al fin de cuentas: para él y para Estudiantes, de los cuartos de final de la Copa pasada. ¿Será también una señal del destino?



