Hay equipos que aparecen de golpe y sorprenden. Y hay otros que, partido a partido, empiezan a convencer de que lo suyo va en serio. Instituto está en ese segundo grupo. Este sábado a la noche le ganó 3-1 a Talleres en el clásico cordobés, llegó a los 22 puntos y quedó como único líder de la Zona A del torneo Clausura (nadie en esta fecha le podrá sacar ese lugar). Pero el dato que más ilusiona en Alta Córdoba es que la Gloria del Traductor Diego Flores ya no mira solamente la tabla del campeonato: también se prende en la pelea de la tabla anual y empieza a mirar de reojo la clasificación a las copas.
De esta manera, el equipo del ex DT del Lobo le da pelea a Estudiantes y a Gimnasia a la vez. Al Pincha, en dos frentes, porque es líder de Zona, al punto que nadie en esta fecha le podrá sacar ese lugar y también lo superó por dos puntos en la tabla anual (aunque es cierto que el equipo del Cacique aún tiene que jugar). En la General, de paso, alcanzó a Lobo, con 43. Y como tiene mejor diferencia de gol, está por encima. Por lo tanto, se convirtió en un rival súper directo de ambos equipos de la ciudad.

La gran campaña del equipo del Traductor
Instituto tiene puntaje perfecto en sus últimos cinco partidos como local en el Clausura: Platense, Gimnasia de Mendoza, San Lorenzo, Estudiantes de Río Cuarto y ahora Talleres fueron cayendo en Alta Córdoba. En total, la Gloria suma 43 puntos en la tabla anual y 28 de ellos los consiguió en casa. Números que explican por qué el Monumental se transformó en una de las fortalezas de este equipo.
Y ahí aparece la figura de Flores. El entrenador tomó un equipo que quizás no figuraba entre los principales candidatos y consiguió darle una identidad competitiva. Instituto juega con la confianza que entregan los resultados, pero también con una idea que se sostiene. El equipo se hizo fuerte, encontró regularidad y, sobre todo, aprendió a ganar partidos diferentes. El clásico ante Talleres era una prueba de carácter y la Gloria vaya si la apobó.
La campaña puede tener premio doble: pelear por el campeonato y, al mismo tiempo, asegurarse una competencia internacional para la próxima temporada. El próximo desafío será sostenerlo. Porque ahora la vara cambió. Instituto ya no puede esconderse detrás del cartel de revelación. Después de diez fechas, lidera la Zona A, acaba de ganar el clásico y tiene una campaña que lo mantiene prendido en la tabla anual. El Traductor Flores consiguió que la Gloria hable en la cancha. Y, por ahora, el mensaje no necesita traducción: Instituto va en serio.


