La irrupción de la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA) comenzó a incomodar a las estructuras sindicales tradicionales de la docencia bonaerense. Con apenas unos meses de vida institucional, el gremio ya convocó a dos paros provinciales, organizó protestas frente al Ministerio de Trabajo y lanzó duras críticas contra el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), SUTEBA y CTERA, a quienes acusa de haber abandonado la defensa de los trabajadores de la educación para alinearse con los gobiernos de turno.
En un escenario marcado por el recambio histórico en SUTEBA tras la salida de Roberto Baradel luego de más de dos décadas al frente del sindicato, AMPBA busca presentarse como una alternativa para un sector de la docencia que, aseguran, dejó de sentirse representado por las conducciones tradicionales.
En diálogo con INFOCIELO, el secretario general del gremio, Claudio Vigne, explicó los motivos del nuevo paro convocado para el 18 de junio y profundizó sus cuestionamientos tanto a la negociación paritaria como al rol que desempeñan los principales sindicatos del sector.
Al ser consultado sobre la última reunión paritaria, Vigne sostuvo que la principal objeción fue la ausencia de una propuesta salarial concreta por parte del Ejecutivo bonaerense. “Son varias cuestiones, hay algunas que hasta parecen no del sentido común o lógicas, que le demos continuidad justamente al plan de lucha. La realidad es que no hubo ofrecimiento de recomposición salarial el último viernes. Eso es lamentable. Solamente hubo una propuesta de refinanciación para el endeudamiento que tenemos no solo los docentes sino el resto de los compañeros estatales de la provincia de Buenos Aires”, afirmó.
En ese marco, confirmó que además del paro realizarán una olla popular frente a la Gobernación bajo la consigna “No llegamos al 20 de cada mes”, para visibilizar la situación económica que atraviesa el sector.
Según planteó, el problema excede la discusión porcentual de cada negociación porque los salarios parten de una base que consideran insuficiente. “Estamos partiendo de un básico de 326 mil pesos, de un salario inicial de un profesor o profesora de 527 mil pesos, de una compañera de maternal, de inicial o de primaria, de 820 mil pesos. Entonces cualquier recomposición a partir de ahí igualmente es baja”, señaló.

Un gremio nuevo que cuestiona a los históricos
Vigne rechazó además los cuestionamientos sobre la legitimidad de las medidas de fuerza impulsadas por AMPBA y reivindicó el reconocimiento institucional obtenido por la organización. “El sindicato es nuevo, eso es cierto, es totalmente nuevo. Eso no nos invalida para convocar a medidas de fuerza, tenemos la misma potestad que el resto de los sindicatos”, sostuvo.
Pero el punto central de su discurso apareció al explicar por qué decidieron conformar una nueva organización gremial. “Han dejado de hacer justamente eso: han dejado de representar. Por eso justamente surge la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires”, aseguró al referirse a SUTEBA, el FUDB y CTERA.
Para el dirigente, las conducciones tradicionales optaron por acompañar las políticas oficiales antes que expresar los reclamos de las bases docentes. “El Frente Gremial está claro que tiene una forma de representación que es acompañar la política oficial, cosa que nosotros creemos que no es por ahí. No se defiende a la docencia bonaerense acompañando las políticas oficiales del gobierno. Se defiende en base a las necesidades y a la restricción de derechos”, remarcó.
“Hay una crisis de representación”
Consultado sobre si existe un desgaste de las estructuras gremiales tradicionales, Vigne respondió sin rodeos. “Seguramente es lo que está pasando porque nosotros claramente lo percibimos a través del surgimiento de la asociación de maestros y el crecimiento permanente que tenemos. Hay una crisis de representación, claramente, muy clara”, afirmó.
Aunque reconoció que la figura histórica de Roberto Baradel pudo haber sufrido desgaste, consideró que el fenómeno va mucho más allá de una persona. “Entendemos que la figura de Baradel probablemente tuviera un desgaste, pero es mucho más allá que la figura de Roberto Baradel. Tiene que ver con las políticas gremiales que han llevado adelante”, explicó.
Como argumento, señaló que la cantidad de afiliados no refleja el universo total de trabajadores de la educación bonaerenses. “Hoy somos alrededor de 500.000 docentes en la provincia de Buenos Aires. Entre todos los sindicatos no se llega a 100.000 afiliados”, indicó.
Para Vigne, ese dato evidencia que una parte importante del sector dejó de confiar en quienes históricamente condujeron la representación gremial. “Nosotros vinimos a ocupar ese lugar, por decisiones político-gremiales que tomaron esos gremios de no querer ocupar más la representación”, expresó.
La crítica a los cargos políticos y el reclamo a la Provincia
Otro de los ejes más duros de la entrevista apuntó a lo que considera una excesiva cercanía entre dirigentes sindicales y estructuras gubernamentales. “Parte de la representación de los sindicatos empezó a ocupar lugares como funcionarios en el Ministerio de Trabajo. Ese no es el lugar del sindicato”, cuestionó.
A partir de esa mirada, AMPBA reivindica la necesidad de construir una organización con independencia política. “Otro sindicalismo es posible”, afirmó Vigne, quien agregó: “Hay una cosa muy clara: el sindicato representa y defiende intereses de trabajadores. Los gobiernos o los partidos políticos tienen naturalmente otros intereses”.
Respecto a la situación financiera bonaerense, el dirigente reconoció las diferencias entre la administración provincial y el gobierno nacional, aunque sostuvo que existe margen para mejorar los salarios docentes. “La provincia de Buenos Aires está clarísimo que tiene un proyecto muy distinto al del gobierno nacional. La cuestión es que la provincia tiene recursos económicos suficientes”, planteó.
En ese sentido, aseguró que los propios informes oficiales muestran un crecimiento sostenido de la recaudación y reclamó discutir la distribución de esos recursos. “Pablo López permanentemente viene hablando del superávit fiscal de la provincia de Buenos Aires, indicando que hay plata. Entonces evidentemente acá hay un inconveniente de distribución de la riqueza en la provincia de Buenos Aires”, concluyó.

