Tras la filtración del plan de los servicios de inteligencia para espiar a periodistas y opositores, el Gobierno Nacional da otra muestra de su paranoia. Esta vez, las novedades llegaron de la mano del Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich y vuelve a apuntar a lo que pasa en Internet. Los detalles.
Por un lado, con la Resolución 828/25, la funcionaria libertaria aprobó un protocolo “para la actuación de los agentes encubiertos y reveladores digitales”. En el documento, que deberán adoptar las cuatro fuerzas federales de seguridad y el servicio penitenciario, se habla de asumir identidades ficticias y otras herramientas para infiltrar agentes en ámbitos online.
En la medida no se habla de ningún delito en particular. Simplemente se menciona que en los últimos años “se ha desarrollado en forma exponencial la utilización de sitios web y redes sociales para la comisión de diversos delitos”. En este contexto, el protocolo de actuación “para las figuras de agente encubierto digital y agente revelador digital” busca “adaptarse a las nuevas formas de criminalidad”.
Con una segunda norma publicada en el Boletín Oficial de este martes, la Resolución 829/25, la ministra Bullrich creó un consejo académico para formar a agentes encubiertos. El objetivo es “que los agentes encubiertos cuenten con una formación de excelencia” considerando que son “una poderosa herramienta en la lucha contra los delitos complejos y el crimen organizado”.
El flamante Consejo Académico para la Formación y Capacitación de Agentes Encubiertos estará presidido por Ricardo Ángel Basílico, un juez federal y profesor de derecho. En líneas generales, este nuevo organismo deberá colaborar con la unidad especial de agentes encubiertos en el desarrollo de capacitaciones e intercambios con fuerzas de seguridad federales y el Poder Judicial.

