Aunque destacó los avances de la economía argentina y la mejora de los indicadores financieros, el Fondo Monetario Internacional (FMI) evitó este jueves respaldar con una fecha concreta el regreso del país a los mercados internacionales de deuda y volvió a señalar la necesidad de avanzar en la formalización del empleo, en momentos en que la informalidad laboral muestra una tendencia creciente.
Durante una conferencia de prensa, la vocera del organismo, Julie Kozack, sostuvo que la percepción de los inversores sobre Argentina mejoró en los últimos meses y remarcó que el riesgo país cayó por debajo de los 450 puntos básicos. Además, atribuyó ese escenario a las recientes mejoras en la calificación crediticia otorgadas por agencias internacionales y a los avances registrados en materia macroeconómica.
Sin embargo, el FMI evitó confirmar si considera que ya están dadas las condiciones para que Argentina vuelva a emitir deuda bajo legislación extranjera. “Las decisiones sobre el momento y las condiciones para acceder al mercado corresponden, en última instancia, a las autoridades”, respondió Kozack, marcando distancia de las definiciones que el propio organismo había expresado semanas atrás en su último informe técnico, donde había recomendado aprovechar la oportunidad de este año para retomar el acceso a los mercados internacionales.
La funcionaria también destacó el respaldo de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y otras entidades financieras internacionales, que recientemente aprobaron garantías destinadas a facilitar el acceso de Argentina a financiamiento privado. Según explicó, estas herramientas pueden contribuir a mejorar las condiciones de financiamiento y fortalecer la confianza de los inversores.
La preocupación por el empleo
Más allá de los elogios a la marcha del programa económico, el FMI volvió a poner la lupa sobre el mercado laboral argentino. Consultada por los últimos datos del Indec, que mostraron un aumento de la informalidad del 42,2% al 44,4% interanual, Kozack remarcó que uno de los objetivos centrales del acuerdo es avanzar hacia un mercado de trabajo más formal.
En ese sentido, reconoció que la reciente reforma laboral todavía no tuvo tiempo suficiente para mostrar resultados concretos, aunque insistió en que su propósito es impulsar la creación de empleo registrado y mejorar el funcionamiento del mercado laboral. De esta manera, el organismo dejó en claro que, pese a la mejora de algunas variables financieras, la elevada informalidad sigue siendo una de las principales preocupaciones pendientes dentro del programa acordado con la Argentina

