Este miércoles 9 de abril por la mañana, algo insólito pero tristemente habitual volvió a ocurrir en la televisión argentina. Fue un déjà vu de los tiempos donde todo el dial se ponía en pausa para escuchar a una figura política… solo que esta vez no hubo cadena nacional, ni un presidente hablando, ni un hecho extraordinario. No.
Lo que paralizó a los canales de aire y de cable, desde A24 y TN hasta LN+ y hasta C5N, fue un modesto acto escolar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encabezado por el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri en donde afirmó que la serie furor en el mundo, “Adolescencia” se verá en todas las escuelas públicas porteñas para su posterior debate.
“Queremos agradecerle a Netflix Argentina, porque nos permitió que la serie Adolescencia esté disponible en todas las escuelas como material de debate y reflexión“, expresó el jefe de Gobierno.
Un acto menor, una cobertura total
Sí, “el primo de”, “el ex de Vicente López”, el actual de CABA, dando un discurso más anodino que mate lavado, anunciando –con pompa impostada y sonrisa de manual político– medidas polémicas que no cambian ni la vida del portero del colegio donde estaba, pero tienen potencial disparador para los panelistas de programas de espectáculos.
Pero lo más interesante no fue el contenido “oportunista”. Lo relevante fue el fenómeno mediático: un verdadero simulacro de cadena nacional. Sin decreto, sin aviso oficial, sin necesidad de interrumpir formalmente, todos los medios decidieron (o les decidieron) emitir al unísono la imagen de Jorge Macri en lo que debería haber sido apenas una agenda institucional más.
¿Qué pasó entonces? ¿Se volvieron todos interesados por Jorge? ¿O hay otra causa, razón, motivo o circunstancia que los convoca? Bueno, el altar no es otro que el de la siempre vigente y nunca bien ponderada… PAUTA.
Porque en tiempos de elecciones legislativas, hasta un corte de cinta en una salita de primeros auxilios puede volverse un spot disfrazado. Y si de disfraz se trata, esto fue un carnaval carioca de PUBLINOTA.
La pauta como forma de vida
La pauta oficial, esa moneda mágica que hace aparecer móviles en lugares insólitos y convierte un acto chiquito en noticia nacional, sigue más viva que nunca.
Solo que ahora la usan aún a la moda “vintage” algunos mandatarios. Porque como bien se sabe, desde que asumió Javier Milei a nivel nacional dejó de ser blanqueada y pasó al ‘plano ninja‘: no se ve, pero se siente. Como una brisa de verano o el perfume de alguien que ya se fue, pero te dejó el aire impregnado.
El discurso libertario de “terminar con la pauta” quedó como un mantra oxidado. En la práctica, lo que se terminó es la pauta visible. La otra, la que se paga con fondos reservados de la SIDE, la que va directo y quirúrgicamente a ciertos periodistas en vez de a los medios como estructura, esa no solo sigue sino que se afianzó.
Cadena nacional sin necesidad de decretos
Es como decir que cerraste la carnicería pero seguís vendiendo asado desde la puerta trasera. Y mientras Milei pontifica contra el gasto público, Jorge Macri se nos aparece en todos los televisores como si fuera la más espléndida CFK de la década “ganada”, pero sin la bronca despotricadora posterior de Nelson Castro.
La cuenta de X, Telebizarra, se encargó de compilar el instante preciso en que todos los canales cortaron sus programas para emitir al primo del ex presidente, como si se tratara del hallazgo del Santo Grial o la firma de la paz mundial. Pero no: eran anuncios escolares y cholulismo de plataforma de streaming, una mañana de rutina, camuflada bajo el manto de una épica impostada.
Así, el “Jorge Macri Show” se suma al largo historial de espectáculos políticos financiados con dinero público que Milei quiere hacer creer que él erradicó. Con una salvedad: esta vez no hizo falta decreto. Solo billetera, un par de llamados, y la complicidad silenciosa de una industria que nunca duerme cuando huele presupuesto.
Al fin y al cabo “Adolescencia” puede funcionar como buena excusa, y como diría algún viejo cronista de redacción: “Si no hay noticia, inventala. O mejor: que la paguen para que parezca que importa”.

