Un importante número de docentes que se cumplen tareas en la Universidad Nacional del Centro (UNICEN), denunciaron una “retención abusiva” por parte de la obra social OSPUNCPBA.
Los descuentos impactaron sensiblemente en los salarios de julio y ocasionaron que algunos trabajadores sufrieran retenciones mayores a los ingresos que finalmente perciben como salario de bolsillo.
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La situación afecta especialmente a aquellos profesores con dedicación simple, aunque también alcanza a otros profesionales con mayor carga horaria. “Nos mataron con los descuentos” confiesan.
Es que los docentes con menor dedicación aportaban históricamente 3% y el otro 6% le correspondía a la universidad. Pero hace un tiempo, la obra social adujo que no eran suficientes los ingresos y el porcentaje empezó a calcularse a partir del “horario completo” de un docente de dedicación exclusiva. Eso elevó sus contribuciones al tiempo que hubo pedidos de mayores aportes desde la obra social a la patronal. Sin embargo al no tener respuestas de las autoridades universitarias, el porcentaje fue trasladado a los trabajadores, según advierten los docentes.
“La UNICEN no se hace cargo y lo traslada a nuestro salario, pulverizándolo” denuncian, en referencia a los aportes “que por la Ley 24.741 debería realizar”. “Descarga sobre nuestras espaldas, el 54 % de la planta docente de la institución, el monto faltante para financiar la obra social” agregan.
Descuentos de hasta el 36% del salario bruto
En el documento dado a conocer a la comunidad, los docentes de la UNICEN afirman que “en muchos casos el descuento asciende hasta el 36 % del salario bruto, lo que sumado a otras retenciones (por jubilación y otros ítems) coloca al salario de bolsillo por debajo del monto total de dichas retenciones. Es decir, lo que nos descuentan en total de nuestro sueldo es más de lo que nos queda de él en el bolsillo. Inaceptable desde cualquier punto de vista” advierten.
Ante el reclamo que suscitó la medida, los profesores universitarios llevaron sus quejas a la última sesión del Consejo Superior pero sostienen que “las autoridades de la UNICEN no asumieron la responsabilidad del aumento y la derivaron a la Obra Social, aduciendo que se trata de una definición tomada en otro ente institucional y desdibujando la responsabilidad que le cabe como nuestro empleador”.
Por su parte, afirman que la obra social “no cesó ni revisó la retención aplicada, y ofreció como principal alternativa a sus afiliadas y afiliados el posible ingreso (sujeto a su revisión) a un Plan Médico Obligatorio, del que ni siquiera comunica bien sus prestaciones, y del que, sin embargo, sabemos que constituye una baja significativa de la calidad de la prestación médica”.
“Es inevitable ubicar esta medida en un contexto de ajuste”
En otro tramo del documento, localizaron lo ocurrido como parte de las medidas de un contexto de ajuste.
“Es un marco donde las y los docentes venimos perdiendo salario consecutivamente en los últimos años: 23,5 % de pérdida acumulada desde diciembre de 2015, según el último informe del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA). Por lo que esta política no hace más que profundizar nuestra pérdida de ingresos y condiciones de vida, y nos coloca frente a la disyuntiva de aceptar una nueva rebaja de nuestro sueldo o perder el derecho a una prestación médica de calidad, para nosotras/os y nuestras familias” advirtieron.
A su vez, consideran que lo sucedido “también golpea el nivel educativo que brinda la institución. La retención confiscatoria sobre el salario tiene como consecuencia el desincentivo para la labor docente y la necesidad de buscar otras fuentes de ingresos alternativas, lo que impacta de forma directa y significativa en la calidad de nuestro trabajo” agregan.
Finalmente, piden a las autoridades de la UNICEN y de OSPUNCPBA que “den marcha atrás con el aumento de la retención sobre nuestro salario” y piden el acompañamiento de la comunidad y del gremio ADUNCE.
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