La Cámara de Diputados se prepara para sesionar este miércoles en una jornada cargada de simbolismo: el 24 de marzo se cumplirán 50 años del golpe de Estado de 1976. Sin embargo, más allá del homenaje institucional, la actividad legislativa continúa virtualmente paralizada por la falta de acuerdos políticos. Las comisiones no funcionan por el simple hecho de no tener integrantes.
En efecto, el cuerpo que preside Alejandro Dichiara avanzará con una sesión especial en el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en línea con lo que ocurre todos los años, pero con un peso histórico mayor por el centenario del golpe cívico, militar, eclesiástico y empresarial de 1976.
La convocatoria se inscribe además en la decisión del gobernador Axel Kicillof de declarar 2026 como el “Año de los Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia”, lo que refuerza el carácter institucional de la jornada.
Pero ese marco conmemorativo contrasta con la falta de avances concretos en la agenda legislativa. No habrá una segunda sesión para tratar proyectos atrasados, como se había evaluado en un primer momento dentro del oficialismo. La razón es política: el armado de las comisiones sigue sin resolverse.
DICHIARA DEMORA DEFINICIONES CLAVE
A más de dos semanas de la reforma del reglamento interno, la Cámara baja todavía no tiene conformadas sus comisiones, un paso indispensable para poner en marcha el trabajo legislativo.
El presidente del cuerpo, Alejandro Dichiara, mantiene en suspenso la integración de esos espacios, donde se define el tratamiento de los proyectos y el equilibrio de poder entre oficialismo y oposición.
La discusión no es menor: detrás del reparto de comisiones se juegan lugares estratégicos para el funcionamiento parlamentario y la capacidad de cada bloque para impulsar iniciativas.
En ese contexto, la posibilidad de avanzar con una sesión ordinaria quedó supeditada a un acuerdo que todavía no llega. “Si ellos (por el oficialismo) no arregla su interna, va a ser imposible constituir las comisiones”, dicen desde un bloque opositor que aspira a gobernar la Provincia en 2027.
“Los libertarios no tienen ni idea si se puede o no leer en el recinto, imagínate que no saben no como funciona una comisión. Esa la verdadera razón: no saben a quienes poner”, devuelven desde un despacho oficialistas línea disidente a la conducción de Kicillof. En medio de ese peloteo los proyectos duermen la Legislatura.
UN PROBLEMA QUE TAMBIÉN AFECTA AL SENADO
La parálisis no es exclusiva de Diputados. En el Senado bonaerense, aunque ya se definió una sesión especial para fin de mes (no se sabe si será el 25, 26 o 30 de marzo), también persisten tensiones por la organización interna y los cargos pendientes.
Ambas cámaras atraviesan negociaciones abiertas por el reparto de poder legislativo, tras la renovación de bancas, lo que retrasa el inicio pleno de la actividad parlamentaria. Así, la Legislatura bonaerense muestra una postal repetida: actividad institucional en fechas simbólicas, pero dificultades para arrancar el año político con normalidad.
SESIÓN CONMEMORATIVA EN UN CONTEXTO DE TENSIÓN
El homenaje por los 50 años del golpe se dará en un escenario atravesado por internas y negociaciones.
Mientras los discursos apuntarán a la memoria, la verdad y la justicia, en los pasillos legislativos seguirá dominando otra discusión: quién controla las comisiones y cómo se ordena el poder dentro de la Legislatura.
Por ahora, esa disputa mantiene en pausa el funcionamiento pleno tanto de Diputados como del Senado. Se bien se esperan discursos de rigor institucional, las internas a cielo abierto cobran cada vez más ebullición.

