El cruce entre funcionarios del gobierno nacional y el gobierno bonaerense volvió a escalar este miércoles, en medio de una jornada marcado por protestas y cortes en distintos puntos del país tras la baja del programa Volver al Trabajo. La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, cuestionó con dureza la gestión provincial y apuntó contra la falta de aplicación de protocolo antipiquetes. La respuesta no se hizo esperar.
A través de su cuenta en la red social X, la funcionaria sostuvo que “sin reglas claras no hay orden” y aseguró que las imágenes registradas en accesos clave como Avellaneda y Puente Saavedra reflejan “la falta de ley y orden” en territorio bonaerense.
En esa línea, Monteoliva afirmó que la decisión del Ministerio de Seguridad provincial de no aplicar el protocolo antipiquetes tiene consecuencias directas sobre la vida cotidiana. Según planteó, la falta de intervención deja “la calle liberada a grupos de izquierda que buscan extorsionar y desestabilizar al Gobierno”, perjudicando a quienes “quieren circular, trabajar y vivir en paz”.
Además, remarcó el accionar de las fuerzas federales en las zonas bajo su jurisdicción y enfatizó que allí el protocolo se aplica “sin dudar”, con el objetivo de que “el orden sea la regla”. Sus declaraciones se dieron en el marco de una serie de manifestaciones que se replicaron en distintos puntos del país.
La respuesta no tardó en llegar desde la provincia. El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, recogió el guante y le respondió directamente a la funcionaria nacional, también a través de X, con un tono igualmente crítico.
“Si de verdad quiere trabajar por la seguridad y el orden, deje de posar mediáticamente”, lanzó Alonso, quien además reclamó por los fondos de seguridad que, según sostuvo, la Nación adeuda a la provincia desde hace meses.
Reclamos cruzados y tensión en aumento
El funcionario bonaerense profundizó sus críticas al señalar que la provincia “más densamente poblada de la Argentina” recibe por parte del Gobierno nacional “una falta total de compromiso y un gran destrato”. En ese sentido, cuestionó lo que consideró una estrategia comunicacional por parte de Monteoliva.
Alonso también apuntó contra la política nacional en materia de fronteras y narcotráfico. “¿Por qué no se ocupa de nuestras desvalidas fronteras, que son un colador?”, planteó, y reclamó mayores controles para frenar el ingreso de drogas al territorio bonaerense.
El intercambio cerró con un mensaje directo: “Basta de tirar la pelota a la tribuna. Trabaje como tiene que trabajar para que los bonaerenses vivan con tranquilidad. Y si no le da, o si no le alcanza, replantee su función”.
El nuevo cruce se suma a una serie de enfrentamientos previos entre funcionarios de Nación y Provincia en torno a la seguridad, evidenciando una vez más la tensión política entre ambas administraciones en un contexto de conflictividad social creciente.

