En el marco de un discurso que no tuvo propuestas, pero sí un exhaustivo análisis respecto de la situación económica y social de la Provincia, el gobernador Axel Kicillof reclamó por un reparto más justo de los recursos nacionales y mostró los desequilibrios frente a lo que recibe la Capital Federal.
“La Provincia aporta el 39 por ciento de los impuestos coparticipables”, dijo el Gobernador, que remarcó que “de esa parte la PBA recibe un 23 por ciento”. El dato, largamente conocido por todos los Gobernadores, desde Eduardo Duhalde hasta acá, fue el puntapié inicial para un reclamo concreto.
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Kicillof dijo que no reniega del “elemento solidario” que está en la base del sistema de coparticipación y “menos del federalismo”; pero analizó que “a partir de la irrupción del neoliberalismo en la Argentina en el 76, hubo una novedad que no está contemplada por el sistema de coparticipación”.
Se refería, claro está, a que hoy Buenos Aires aloja al 55 por ciento de los pobres del país. “Más de la mitad del fenómeno de pobreza por ingreso ocurre en la Provincia. Con desocupación pasa lo mismo, el 60 por ciento de los desocupados del país están en la Provincia”, insistió.
El Gobernador se abrazó a los números -el recurso con el que se siente más cómodo- para explicar más detalladamente la situación. Dijo que la sumatoria de los presupuesto de los 135 distritos bonaerenses es equivalente a la de la Ciudad (380 mil millones contra 350 mil millones), a pesar de que la diferencia poblacional es de 14 millones de habitantes.
“Entonces uno ve autopistas, grandes instalaciones, plazas; perfecto, felicito, pero digo: que podemos hacer para terminar esta situación de iniquidad con CABA que hace que no podamos atender las necesidades mínimas indispensables. Hay plazas colgando de las paredes de un lado, y faltan cloacas del otro”, remató.
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