Son indivisibles. La ligazón entre el apellido Verón y Estudiantes es tan estrecha que resulta difícil imaginar o identificar a esa familia futbolera con otra institución. Sin embargo, la historia pudo haber cambiado hace más de medio siglo. Todo pudo haber sido diferente si aquella mañana en la que Juan Ramón Verón fue a probarse a Gimnasia, la prueba estaba abierta…
“No, hoy no prueban”. La Bruja todavía no era La Bruja cuando escuchó, junto a sus amigos, que el paso al estadio del Lobo estaba vedado. Que ese día no había posibilidad de ingresar para hacer un test y quedar. Todo fue decepción en ese instante: Verón, junto a sus amigos, habían viajado desde Berisso para demostrar su talento en GELP.

“Pude haber jugado en Gimnasia. El paso de Berisso a La Plata era pasar por la cancha de Gimnasia. El día que nos fuimos a probar, no probaban. Seguimos viaje, cruzamos el Bosque y fuimos a Estudiantes”, contaba hace unos años el propio Juan Ramón Verón, recordando aquella jornada en la que el destino de su vida, de su familia y del club en el que se testeó y quedó cambiaron para siempre.
“Se venían a probar y bajaron en la cancha de Gimnasia y no estaban probando, no estaba abierto. Le dijeron: ‘No, vayan…’. Siguieron hasta Estudiantes, cayeron acá y así empezó todo”, le contaba Sebastián Verón a TyC Sports hace un tiempo. “La diferencia fue una puerta cerrada, ja”, se sonrió el ahora presidente de EDLP en diálogo con Ariel Senosiain.
La historia de JR Verón en Estudiantes
Nacido en La Plata el 17 de marzo de 1944, La Bruja hizo inferiores y debutó en el Pincha en 1962 de la mano de Saúl Ongaro en una derrota 4-0 ante Boca en La Bombonera. Sin embargo, sería Osvaldo Zubeldía quien vería el potencial de un delantero rápido y gambeteador, y pediría a los dirigentes de Estudiantes que le hicieran un contrato profesional.
El año 1967 marcó el inicio de los éxitos de la era Zubeldía, quien había llegado dos años antes al banco de Estudiantes, y Juan Ramón Verón sería un protagonista fundamental. La conquista del Metropolitano ’67 significó el primer título en la historia Pincha, y en aquel torneo La Bruja empezó a mostrar su categoría, convirtiendo incluso un gol en la final ante Racing (3-0).

La obtención de la Copa Libertadores de 1968, la primera disputada por el León, llegó luego de tres partidos infartantes con Palmeiras en los que Verón fue clave anotando un gol por encuentro, con la frutilla del postre del 2-0 en el Estadio Centenario de Montevideo.
Pero el 16 de octubre de aquel año guardaba una página inolvidable en la vida de La Bruja y de Estudiantes. En un empate 1-1 con gol suyo, el Pincha conquistó la Copa Intercontinental y se consagró campeón del mundo en el mítico Old Trafford frente al poderoso Manchester United de Inglaterra.
Baluarte fundamental en la conquista de las Libertadores 1969 y 1970, y de la Copa Interamericana ’69, Juan Ramón Verón grabó para siempre su nombre en la historia del León treinta años antes de que su hijo Juan Sebastián Verón continuara su legado. Su nieto Deian Verón, actual integrante del plantel profesional, intentará seguir manteniendo la leyenda del apellido Verón en Estudiantes.

