El presidente de la Nación, Javier Milei, viajó a Estados Unidos para recibir un reconocimiento de parte de una fundación republicana. En el medio Donald Trump declaró la guerra comercial contra el mundo imponiendo aranceles para la importación de productos. A Argentina le tocó un 10% y el gobierno libertario celebró. Ahora se arrodilla.
“Argentina va a avanzar para readecuar la normativa, de manera que cumplamos los requerimientos de la propuesta de aranceles recíprocas“, anunció el presidente Milei durante su participación en la gala American Patriots de la fundación MACA. Según contó, ya cumplieron “9 de los 16 requerimientos necesarios” e instruyó a tanto a Cancillería como a la Secretaría de Comercio “para que avancen” con las exigencias restantes.
Unas horas antes de sus dichos, el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Gerardo Werthein, se reunió en Washington D.C. con el secretario de Comercio norteamericano, Howard Lutnick. Según informó Cancillería tras el encuentro, “las adecuaciones correspondientes ya se encuentran en proceso de implementación y se prevé su finalización en los próximos días“.

Pero Milei fue más allá y no solo habló de readecuar las barreras arancelarias a las exigencias de Trump sino que reiteró la decisión de “avanzar con un acuerdo comercial con los Estados Unidos de América donde los aranceles y las trabas al comercio sean tan solo un mal recuerdo”. Antes que eso, y como tercera medida, anunció que van a crear una canasta “de cerca de 50 productos” para que “fluyan más libremente entre nuestras dos naciones”.
La advertencia de Axel Kicillof
A todo esto, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, le dejó un mensaje al presidente argentino vinculado a su relación con el país de América del Norte. “Para Milei lo que hubo ayer es la comprobación de que la política de sumisión no le ha servido absolutamente de nada“, afirmó.

El mandatario bonaerense destacó que Trump le impuso los mismos aranceles a la Argentina de Milei, un supuesto aliado, al Brasil de Lula, al Chile de Boric o a la Colombia de Petro, supuestos enemigos del republicano. “Milei dijo que había sido beneficiado por ese vínculo especial que entabló con Trump, pero le clavó el arancel”, completó.

