Los vecinos de Cacharí, partido de Azul, protagonizaron este domingo una movilización para rechazar la instalación de una nueva cabina de peaje sobre la Ruta Nacional 3, prevista en el marco del nuevo esquema de concesiones impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
Aseguran que la medida volverá a aislar a la localidad de su ciudad cabecera como ocurrió años atrás y crece el enojo por la decisión de la administración libertaria de no contemplar la situación cotidiana de los pueblos.
La protesta se desarrolló a la vera de la Ruta 3 con una volanteada abierta a la comunidad y fue encabezada por el delegado del pueblo , Raúl Alcides Fernández Ortiz.
Lo acompañaron vecinos, comerciantes, emprendedores, artistas, representantes de Vecinos Autoconvocados por la Ruta 3, integrantes de Estrellas Amarillas, la senadora bonaerense María Inés Laurini, el cura párroco de Cacharí, Padre Oliver, y concejales de distintos espacios políticos, desde Fuerza Patria hasta la UCR y el GEN.
La polémica surgió luego de que Vialidad Nacional incluyera en el pliego licitatorio la instalación de dos nuevas estaciones de peaje: una en el kilómetro 290, entre Azul y Cacharí, y otra en el partido de Benito Juárez, cerca de Chillar. En el caso de Cacharí, el rechazo apunta a que la cabina quedaría entre la localidad y Azul, obligando a pagar peaje cada vez que los vecinos deban trasladarse a o regresar desde la ciudad cabecera.
“Nos vuelven a dejar afuera”
El delegado municipal de Cacharí, Raúl Alcides Fernández Ortiz, explicó que el principal reclamo no es la existencia del peaje sino su ubicación.
“Nos vuelven a quebrar. Nos vuelven a dejar afuera del distrito”, resumió en diálogo con Infocielo.

Según explicó, Cacharí depende diariamente de Azul para buena parte de su funcionamiento. Allí se realizan trámites administrativos, funcionan los servicios de mayor complejidad y son derivados los pacientes del hospital local. Además, cientos de docentes, trabajadores, estudiantes y transportistas recorren diariamente ese trayecto.
“Habíamos logrado recuperar un transporte interurbano que conecta a la localidad con Azul y ahora otra vez nos complican la vida. ¿Cuál fue el criterio que utilizaron? ¿Hicieron un Excel? Porque no encontramos un fundamento que tenga en cuenta cómo viven las localidades del interior”, cuestionó.
La propuesta impulsada por la comunidad consiste en trasladar la cabina hasta el kilómetro 230, entre Miramonte y Pardo, en el partido de Las Flores. De esa manera, aseguran, el peaje dejaría de partir al distrito de Azul
Durante la movilización una consigna se repitió entre los vecinos: “Que no nos vuelvan a romper”. Para quienes viven en Cacharí, el temor es que la nueva traza profundice el aislamiento de una localidad que ya enfrenta dificultades para acceder a servicios esenciales.
Una ruta deteriorada y sin obras previstas
Otro de los cuestionamientos apunta al estado de la Ruta Nacional 3 y a las obras contempladas dentro de la nueva concesión.
Fernández Ortiz aseguró que actualmente existen importantes baches sobre el corredor, que no hay mantenimiento suficiente y que ni siquiera está prevista la construcción de una rotonda en el acceso a Cacharí, uno de los reclamos históricos de la comunidad.
“La luminaria la hizo el municipio con fondos propios. En invierno tenemos una zona de mucha niebla y tampoco hubo respuestas de Vialidad Nacional”, sostuvo.

El delegado explicó además que el sistema proyectado contempla un pórtico con lectura automática de patentes y TelePASE. En caso de que finalmente la cabina permanezca en el lugar previsto, los vecinos reclamarán un “pase verde” que exima del pago a los habitantes de Cacharí, al transporte público y a los profesionales que prestan servicios en la localidad.
“No queremos llegar a esa instancia. Primero pedimos que se revea dónde quieren instalar el peaje. Hasta que eso no ocurra vamos a seguir reclamando”, afirmó.
“Vamos a pagar dos veces”
Durante el acto también tomó la palabra Fernando Sotille, referente de Vecinos Autoconvocados por la Ruta 3, organización que desde 2011 reclama la construcción de la autovía sobre ese corredor nacional.
El dirigente anticipó que solicitarán la intervención de la Defensoría del Pueblo bonaerense para impedir que las nuevas cabinas entren en funcionamiento mientras la ruta continúe en las actuales condiciones.
Según recordó, el traslado del peaje ya había sido planteado hace aproximadamente un año ante autoridades de Vialidad Nacional. En aquella reunión, aseguró, se habló de la posibilidad de implementar un pase diferencial para los habitantes de Cacharí, el transporte público y los profesionales que trabajan en la localidad, aunque la propuesta nunca avanzó.
Sotile también cuestionó el alcance de la concesión y advirtió que durante los próximos veinte años no está prevista la construcción de la autovía sobre ese tramo de la Ruta 3.
“Acá va a haber peaje solamente para mantener la ruta y cortar el pasto. La autovía no está contemplada y vamos a terminar pagando dos veces, porque ya aportamos con el impuesto a los combustibles y ahora también con el peaje”, advirtió.
Por ahora, la movilización fue planteada como una primera señal de alerta. Sin embargo, los organizadores anticiparon que las protestas continuarán mientras no se modifique la ubicación prevista para la nueva cabina. El objetivo, insisten, es evitar que la privatización de la Ruta 3 termine “quebrando” otra vez la conexión cotidiana entre Cacharí y Azul.

