La reorganización interna del peronismo en la provincia de Buenos Aires ha dejado de ser una disputa de pasillo para convertirse en un enfrentamiento abierto. En diálogo con el programa Palabras más, palabras menos de LA CIELO, el director de la consultora CEOP, Roberto “Tito” Bacman, analizó la profundidad de la grieta que separa al gobernador Axel Kicillof del sector alineado con la conducción de Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner.
Para el analista, el conflicto dejó de ser subterráneo tras las últimas apariciones públicas de los referentes de La Cámpora, donde se marcaron distancias insalvables. “Cuando le preguntás especialmente a la gente del cristinismo, te dicen que Kicillof es un desagradecido. Hoy no está aceptando la conducción de Cristina Fernández de Kirchner y eso está claro”, sentenció Roberto “Tito” Bacman. Según su visión, el problema central no es de fondo ideológico, sino de reconocimiento de las jerarquías políticas dentro del movimiento.
“Kicillof es un desagradecido”: el origen del malestar
La tensión escaló significativamente luego de que el diputado nacional Máximo Kirchner hablara en un acto público cuestionando la gestión provincial sin nombrar directamente al mandatario. Según Bacman, esta omisión fue deliberada y dejó en claro que hoy no existen canales de diálogo fluidos entre la Gobernación y el Instituto Patria.
El analista explicó que, mientras el entorno del gobernador intenta construir una identidad propia para su eventual proyección nacional, el sector más cercano a la exvicepresidenta interpreta este movimiento como una falta de lealtad histórica. “No tenemos ningún punto en común en este momento para conversar. Si lo hablas políticamente, no sabes cuáles son las diferencias de fondo, pero hay diferencias de estilo y de forma”, relató Roberto “Tito” Bacman sobre el clima que se respira en las mesas de rosca política.
Las PASO como el único “fusible” institucional
Ante un escenario donde no aparecen figuras con peso suficiente para oficiar de mediadores entre las partes, el titular de CEOP advirtió que el desenlace más probable para las próximas elecciones legislativas es una competencia interna. Para el especialista, esta vía es la única que permitiría preservar la unidad del sello electoral sin que ninguna de las partes deba declinar sus pretensiones de poder.
“Parecería ser que no hay retorno. La única solución para ellos es que haya PASO. Y si no hay PASO iremos separados y vale más mantener las ideas que ganar las elecciones”, advirtió Roberto “Tito” Bacman, señalando el riesgo de que una fractura definitiva le entregue nuevamente el triunfo a la derecha. Sin embargo, aclaró que una primaria permitiría que los votos se contengan dentro del mismo espacio, forzando al sector minoritario a acompañar al ganador tras la contienda.
El reclamo de unidad del “peronista de a pie”
A pesar de la virulencia de la interna dirigencial, el análisis de Roberto “Tito” Bacman arrojó un dato clave sobre el humor social: el votante tradicional del justicialismo sigue demandando cohesión. Según las investigaciones del CEOP, existe una desconexión entre la disputa de los líderes y la necesidad de las bases bonaerenses de construir un proyecto alternativo sólido frente al ajuste del gobierno nacional.
“Lo que esperan los peronistas es que haya unidad. El peronista de a pie, el que sale a votarlo, toma conciencia de esto”, concluyó el analista. Finalmente, destacó que el peronismo tiene el desafío de recuperar a los sectores de clase baja y a los jóvenes que, tras desilusionarse con el gobierno anterior, hoy también comienzan a mostrar signos de fatiga con el modelo de “capitalismo feroz” que propone la gestión libertaria.

