El intendente de Morón, Lucas Ghi, decidió no asistir personalmente a la interpelación impulsada por el Concejo Deliberante a raíz del escándalo que involucra a la exdirectora de Políticas de Género Luna Suyai Ortigoza, prófuga de la Justicia tras el hallazgo de más de medio kilo de cocaína en su vivienda de Castelar sur. En su lugar envió al secretario de Seguridad, Damián Cardoso, quien respondió durante más de cuatro horas las preguntas de los concejales.
La jornada estuvo atravesada por la tensión política por la feroz interna dentro del peronismo que generó la aprobación de la interpelación, votada la semana pasada con el apoyo de la oposición y del bloque referenciado en Martín Sabbatella. En la previa, incluso, la agrupación La Patria es el Otro, alineada con el ministro bonaerense Andrés Larroque, difundió un duro comunicado contra Nuevo Encuentro en el que acusó al sabbatellismo de haberse aliado con la oposición para desgastar al jefe comunal.
“Martín vuelve a pactar con la derecha”, señalaron desde el espacio, donde también acusaron al sector de buscar “cambiar por escritorio lo que no pudieron conseguir en las urnas”.
La defensa del Ejecutivo
Al abrir su exposición, Cardoso justificó la ausencia del intendente y aseguró que su presencia se ajustaba a las facultades previstas por la Ley Orgánica de las Municipalidades.
“El intendente me designó para venir y presentarme en el Concejo Deliberante para dar las explicaciones concretas y es lo que establece la ley y es una opción o atribución que tiene el intendente”, afirmó.
El funcionario sostuvo que el objetivo era “aclarar dudas y responder preguntas para que no quede la más mínima duda” sobre la actuación del municipio una vez conocido el caso.
Durante buena parte de su exposición defendió el accionar del Ejecutivo y remarcó que no existían antecedentes que permitieran prever la situación judicial de Ortigoza.
“Tenemos el caso de una funcionaria que desarrollaba su cargo normalmente, que no había una alerta temprana y nada hacía presuponer que tenía una actividad delictiva”, sostuvo.
En ese sentido, insistió en que los hechos investigados por la Justicia no guardan relación con la función pública que desempeñaba la exdirectora. “El delito no fue cometido con un nexo por su actividad laboral, es un delito ajeno a la actividad municipal. Era una actividad ajena, paralela y escondida”, aseguró.
Cardoso también recordó que Ortigoza fue apartada inmediatamente después de conocerse la investigación. “Lo importante es la reacción de la política”, afirmó.
Además remarcó que el municipio no tiene competencia directa en materia de narcotráfico. “No es nuestra misión investigar ni combatir el narcotráfico, pero sí hacernos cargo del reclamo de los vecinos”, señaló.
Cuestionamientos por la ausencia de Ghi
Las explicaciones no conformaron a los bloques opositores ni al sector sabbatellista, que volvieron a cuestionar la decisión del intendente de no asistir personalmente al recinto.
La concejal libertaria Analía Zappulla sostuvo que resulta difícil creer que Ortigoza pudiera mantener durante años una doble vida sin que existieran señales de alerta.
“Es complejo entender una disociación de la personalidad de Luna Suyai Ortigoza, que de día tenía actividades normales y de noche trabajaba de narco”, planteó.
La edil también recordó que el propio Ghi había destacado públicamente la trayectoria de la funcionaria y consultó si todavía mantiene vínculo laboral con el municipio. Ante esa pregunta, Cardoso explicó que se abrió un sumario administrativo y que se evalúan distintas alternativas para concretar su desvinculación definitiva.
Por su parte, Florencia De Luca, del bloque Fuerza Patria referenciado en Nuevo Encuentro, lamentó la ausencia del jefe comunal y de la secretaria de Mujeres, Géneros y Diversidad, Laura De Peri, responsable política del área donde se desempeñaba Ortigoza.
“Hubiéramos preferido que venga el intendente o la secretaria de Mujeres, Género y Diversidad”, sostuvo.
Para la concejal, la decisión de delegar la exposición “muestra a un intendente debilitado”. “Era una situación que obligaba a responder al intendente. El único objeto de esta interpelación es conocer en detalle cuál fue la actitud y las definiciones del Municipio frente a una situación grave”, agregó.
Durante el intercambio también solicitó información vinculada al expediente administrativo, el organigrama del área y las responsabilidades jerárquicas dentro de la Secretaría de Género.
El sabbatellismo volvió a marcar diferencias
Otro de los momentos más tensos se produjo durante la intervención del concejal Diego Spina, quien aseguró que desde Nuevo Encuentro habían advertido previamente problemas en la implementación de las políticas de género del municipio.
“Nosotros le hemos hecho saber al intendente los problemas que estaban ocurriendo con las políticas de género en Morón”, afirmó.
Las declaraciones volvieron a exponer la fractura entre el sector de Ghi y el sabbatellismo, que pese a integrar el mismo frente político mantiene una creciente disputa por el control del oficialismo local y el rumbo de la gestión municipal.

