La ciudad de Suipacha celebró ayer un hito histórico: la reapertura de la fábrica de lácteos La Suipachense. Se trata de la planta que había cerrado en agosto del año pasado dejando a 142 personas sin trabajo en medio de un proceso judicial que terminó con la quiebra de la empresa operadora. Las gestiones que permitieron retomar la actividad.
El conflicto se destrabó a mediados de mayo cuando el Juzgado en lo Civil y Comercial de Mercedes autorizó el alquiler de la planta, las maquinarias y las marcas comerciales de la firma quebrada a una nueva compañía. Ahora, la firma Compañía Láctea Suipacha SA tiene el control de las instalaciones y ayer retomó la actividad no sin antes celebrarlo con un acto.
En ese marco, el intendente local, José Luis Mancini, destacó que “después de meses muy difíciles, donde muchas familias vivieron incertidumbre y angustia, la comunidad de Suipacha demuestra que no se resigna”. “Trabajadores, justicia, sector privado, provincia y municipio empujando en la misma dirección para hacer posible una nueva etapa”, indicó.

En representación del gobierno bonaerense asistieron a la reapertura funcionarios de los ministerios de Trabajo y también de Producción. El titular de la cartera laboral, Walter Correa, aprovechó la oportunidad para informar que “la empresa que se hace cargo de la firma láctea retomará la producción a la vez que se prevé continuar con la incorporación de trabajadores al proceso productivo“.
Cabe recordar que al momento de la quiebra la fábrica tenía más de 140 empleados. En esta primera etapa, la intención de la nueva empresa operadora es empezar con unos 25 trabajadores y una producción de 50 mil litros de leche fluida por día. A medida que vayan poniendo a punto las instalaciones y aumentando la producción se irían reincorporando más personas.

