El próximo 2 de agosto a las 18:00 hs, el Teatro Coliseo Podestá se vestirá de fiesta para recibir a Pim Pau. El proyecto, que ya cosecha más de 2 millones de suscriptores en YouTube y fue distinguido con el Premio Konex 2025, llega a La Plata con una propuesta que busca romper con la pasividad frente a las pantallas.
En una charla con Juan Coscarelli en el aire de La Cielo 103.5, Lucho Milocco, uno de los integrantes del grupo, profundizó sobre la identidad de la banda y el desafío de crear contenido para las infancias en la era digital.
Una “decisión política”: Sin pantallas en el escenario
A contramano de muchas producciones infantiles actuales que apuestan a la “hipnosis” visual, Milocco fue directo sobre la puesta en escena de sus shows: “En el show de Pim Pau no hay pantallas y eso es una decisión política”.
El músico explicó que buscan generar un ambiente donde el cuerpo sea el protagonista. “Esa estridencia en lo sonoro y los colores en realidad lo que genera es como una hipnosis. El niño queda en un lugar muy pasivo y nosotros vamos por el lado opuesto: desaturar de estímulo para que el espectador sea un espectador activo, que la música sea agradable y amorosa”, señaló.
Para Milocco, el teatro debe ser una experiencia distinta a la cotidiana: “Si vamos al teatro que sea una experiencia de que uno pueda ver la puesta escénica, el juego corporal, la música y el cuerpo en movimiento”.
El legado de María Elena Walsh y el respeto por el niño
Pim Pau no oculta sus raíces. Según Milocco, el grupo bebe directamente de la tradición de los grandes referentes argentinos. “Hemos tomado la mirada poética, esa invitación que no subestima a la infancia de María Elena Walsh”.
Esta influencia se traduce en una música que fusiona ritmos como la chacarera, la baguala y el jazz, buscando que la experiencia sea compartida por toda la familia. “Buscamos que la música sea disfrutable también para un adulto, que uno la pueda estar escuchando de manera genuina y no como algo forzado”, destacó el músico santafesino.
De Santa Fe a tocar con los grandes
Lucho Milocco, oriundo del interior de Santa Fe, llegó a Buenos Aires en 2008 siguiendo el camino de la música. Además de su labor en Pim Pau, posee una trayectoria diversa que incluye un proyecto solista (donde recientemente grabó con León Gieco) y su rol como baterista de Kevin Johansen.
Sin embargo, destaca que su formación docente es el corazón del proyecto: “Nos conocimos ejerciendo la docencia. Hay una vocación y una pasión por todo lo que reúne a Pim Pau”.
“Si las ciudades estuviesen pensadas para los niños, no haría falta nada más”
Sobre el cierre de la entrevista, Milocco reflexionó sobre el impacto de su trabajo citando a referentes como Francesco Tonucci y Chiqui González. “Ver la sonrisa de un niño transforma el espacio en donde estés. Cuando ves un niño que es feliz, ya está, el mundo cambió”, expresó emocionado.
Y concluyó con una visión integradora: “Si las ciudades estuviesen pensadas para los niños no haría falta nada más, porque ni siquiera haría falta seguridad ni nada”.
La cita para la “Fiesta Pim Pau” es el sábado 2 de agosto a las 18:00 hs en el Coliseo Podestá. Con seis músicos en escena, prometen un show “power” para bailar y participar. Las entradas ya están disponibles a través de las redes sociales del grupo y el teatro.

