El escenario político argentino atraviesa una transformación profunda marcada por el agotamiento de los polos y los candidatos tradicionales. Según un estudio de Qsocial Big Data basado en 1880 casos a nivel nacional, ha surgido un bloque electoral que desafía la lógica de la “grieta” entre los libertarios y el kirchnerismo y que presenta oportunidades para los llamados “outsiders”.
En diálogo con LA CIELO, el director de opinión pública de la consultora, Lucas Klobovs, reveló que hoy “hay un 40% de los argentinos que rechaza tanto al presidente Javier Milei como al kirchnerismo”, configurando un espacio de independencia política sin precedentes recientes.
Este segmento intermedio no se define por el entusiasmo, sino por un escepticismo estructural. Según Klobovs, este 40% se caracteriza por tener una “mirada muy negativa del país” y, de cara al futuro, se muestran “muy pesimistas” al no ver una “luz al final del camino”. Se trata de ciudadanos que mantienen una posición crítica hacia la gestión actual: aunque “le reconocen a Milei la baja de la inflación”, sostienen que “el remedio utilizado lo consideran demasiado costoso porque el daño social que se produjo para lograr tal objetivo fue demasiado dañino”.
La demanda de un “puente” y el riesgo de la competitividad
Lejos del perfil disruptivo que llevó a La Libertad Avanza al poder, este sector de la sociedad reclama un giro hacia la moderación. El analista destacó que estos votantes “reclaman un presidente con capacidad de diálogo, con capacidad de consensuar con diferentes actores y con capacidad de unir”. La aspiración mayoritaria es la emergencia de una figura que sea capaz de “tender puentes” y unificar la fragmentación social.
Sin embargo, la consolidación de esta “avenida del medio” enfrenta un obstáculo pragmático: la percepción de victoria. Klobovs advirtió que existe el riesgo de que este caudal electoral se licue si no aparece una opción que demuestre potencia en las urnas. “El peligro es que ese 40% no lo vea competitivo; si ese segmento no lo ve con posibilidades reales de ganar, no lo ve con capacidad de gobernar, de que tenga equipos sólidos, equipos fuertes, es probable que una parte importante se termine licuando en la grieta”, explicó el especialista en LA CIELO.
¿Hay margen para la aparición de “outsiders” que cautiven al electorado? “La posibilidad está; ahora depende de la dirigencia política o incluso de algún actor que no provenga de la política, pero que sea capaz de unir, de dialogar y demostrar que es una posibilidad electoral seria”, analizó el especialista.
El “voto de góndola” y la erosión de las alianzas
Ante la falta de una tercera opción consolidada, el comportamiento electoral se rige por lo que Klobovs denomina el “voto negativo” o “voto de góndola”. Bajo esta lógica, el ciudadano no elige por convicción, sino por descarte: “No votar a alguien porque me gusta sino porque creo que el otro es peor; elijo el mal menor”. Utilizando una metáfora cotidiana, el analista comparó esta decisión con comprar en el supermercado por necesidad extrema: “No elegí por el alimento que más me gustaba, sino lo mejorcito que encontré en la góndola”.
Esta dinámica de rechazo ya está afectando las bases de apoyo del oficialismo. El informe de Qsocial Big Data detectó una “fuga sostenida” de votantes provenientes del PRO. Mientras que a principio de año el 89% de los identificados con el partido fundado por Mauricio Macri aprobaba la gestión de Milei, ese valor “cayó a 40 puntos” en la actualidad. Esta caída explica los recientes movimientos del Gobierno, como la convocatoria a figuras como Diego Santilli o una “cierta moderación del presidente en su forma”, mostrándose “menos beligerante” para intentar recuperar a ese sector.
Amenazas en la oposición y el factor emocional
El peronismo tampoco está exento de riesgos en este nuevo tablero. Klobovs señaló que el crecimiento de la imagen de figuras como Myriam Bregman representa una amenaza directa para el caudal electoral de Unión por la Patria. “Cuanto más crece Myriam Bregman en su imagen, mayor es el riesgo para el peronismo si no se logra unificar claramente, ya que parte de su caudal electoral terminaría yéndose hacia la dirigente del Frente de Izquierda”, analizó.
De cara a los próximos turnos electorales, si no surge un tercer candidato capaz de seducir a la “avenida del medio”, la definición quedará en manos de la psicología del votante. Klobovs concluyó que el factor determinante será el manejo de las emociones negativas. “Si no logra aparecer un tercer candidato, todo esto se expresa en el tema emocional: qué candidato logra instalar el miedo”. La moneda está en el aire entre “el miedo al regreso del peronismo al poder” que intenta instalar Milei, o el riesgo de una “reelección de Milei” que buscará capitalizar la oposición para atraer a los indecisos.

