La Justicia investiga una denuncia por el abuso de una niña de 11 años en la localidad bonaerense de Villa Luzuriaga, un hecho que derivó en episodios de violencia, un escrache vecinal y la intervención de fuerzas policiales. La causa se encuentra en etapa de investigación y, hasta el momento, no hay personas detenidas.
Según trascendió, el episodio habría ocurrido el martes por la tarde en un comercio del barrio, al que la menor habría concurrido junto a otra niña. De acuerdo con lo manifestado por la familia, la situación fue denunciada ante las autoridades y el material probatorio que acompañaría la acusación ya estaría a disposición de la Justicia, que deberá determinar cómo se desarrollaron los hechos y si existió algún delito.

El hombre señalado en la denuncia, un comerciante de 50 años, continúa en libertad mientras avanza la investigación judicial. Esta circunstancia generó malestar entre familiares y vecinos, lo que derivó en manifestaciones frente al local y pintadas en su fachada. Desde los organismos oficiales reiteraron que rige el principio de presunción de inocencia hasta que la causa sea esclarecida.
En ese contexto, se produjeron incidentes que incluyeron una agresión al comerciante, lo que motivó un operativo policial. Como consecuencia de ese episodio, el acusado debió recibir atención médica en el hospital Posadas, mientras que un familiar de la menor fue detenido por su presunta participación en los hechos de violencia posteriores.
La familia de la niña reclamó celeridad en la investigación y solicitó la liberación del hombre detenido, al considerar que actuó en un contexto de extrema tensión emocional. En paralelo, la Justicia analiza no solo la denuncia original, sino también los hechos ocurridos con posterioridad, que podrían derivar en responsabilidades penales independientes.
ATROPELLÓ A UNA FAMILIA
El enojo de los vecinos hacia el acusado comenzó en diciembre de 2025, cuando fue acusado de haber atropellado brutalmente con su camioneta a un hombre y sus dos hijas de 5 y 9 años.
El episodio habría ocurrido en la calle Miguel Cané 4800, cuando Axel, el padre, había detenido su moto frente a un negocio y bajó con sus hijas a comprar agua.
Según contó, la camioneta los embistió desde atrás y salió despedido sobre el capó del vehículo, que quedó destrozado y solo se detuvo al chocar contra un árbol. Las nenas se salvaron de milagro y terminaron sobre la vereda.


